En el marco de la investigación judicial por la causa del cuaderno de las coimas, Ernesto Clarens declaró que nunca recibió “órdenes directas” de Néstor Kirchner, ni de Cristina Fernández, sino que lo hacía a través de Lázaro Báez o José López.

Además, en su confesión reveló que tuvo dos objetivos que hasta el momento se desconocían. Una fue recaudar 30 millones de pesos para el plan Sueños Compartidos de Madres de Plaza de Mayo y otros 70 millones para la empresa constructora Gotti.

La revelación se suma al destino de otra parte de los 200 millones de dólares recolectados por la mano derecha del ex ministro de Planificación Julio De Vido, Roberto Baratta, según los cuadernos del remisero Oscar Centeno.