La Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) firmó este sábado con el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) un acuerdo salarial luego de varios meses de negociaciones.
El jueves a la noche firmó Argenova, lo que motivaría su expulsión de CAPECA, y esa cámara suscribió el acuerdo al día siguiente. El convenio entre la flota congeladora y el gremio de los marineros fija un monto de pesos diez mil trescientos para la categoría de marinero de planta, para los buques pesqueros congeladores langostineros y merluceros, que serán aplicados a partir del mes de abril de 2018, y tendrá vigencia hasta el 31 de marzo de 2019.
El acuerdo contempla también el ítem por bodega completa que consiste en la suma de 35 pesos por tonelada para todas las categorías del convenio colectivo de trabajo, para los buques congeladores langostineros; 15 pesos por tonelada para todas las categorías del convenio colectivo de trabajo, para los buques congeladores merluceros de hasta 700 toneladas de bodega, y 10 pesos por tonelada para todas las categorías del convenio colectivo de trabajo, para los buques congeladores merluceros superiores a 700 toneladas de bodega; concepto que deberá abonarse al final de cada marea y en forma conjunta con el resto de los salarios de la misma. Los valores tendrán una vigencia que va desde el 1 de septiembre del 2018 hasta el 1 de junio del 2019.
Por los salarios devengados en los meses de abril, mayo, junio, julio, y, agosto del corriente año, se abonará una cifra equivalente al incremento otorgado en la cláusula anterior, y se liquidará con los haberes correspondientes a los meses de septiembre y noviembre del corriente año. Sin perjuicio de ello, se deja expresamente aclarado que la cancelación del ajuste retroactivo mediante dos cuotas constituye una simple modalidad de pago acordada entre las partes, por lo tanto, la incidencia del referido pago extraordinario no podrá ser computado en su totalidad para la determinación del SAC, ni como la mejor remuneración normal y habitual del trabajador, debiendo ser prorrateado su importe en forma proporcional entre cada uno de los meses que son objeto de reajuste.

“Un marinero cobra hoy 320 mil”

Desde la CAPIP sostuvieron que las negociaciones salariales debieran estar enmarcadas en el contexto general de la situación económica del país, y los cambios de reglas que ha tenido el sector exportador, con la reimplantación de los derechos de exportación.
“Entendemos que no era momento de dar un aumento a un sector que ha tenido más de 300 por ciento de aumento, en menos de tres años, por el incremento del valor del dólar. Un marinero cobra hoy 320 mil pesos por mes. Pero ante la firma de CAPECA no queríamos que nuestros empleados sufran la pérdida que significaba un paro en la etapa final de la temporada de langostino en aguas nacionales. Lo que creemos hacer el sacrificio que significa el aumento y no exponer a la gente que quería seguir pescando y que estaba siendo presionada para parar”, indicaron desde la cámara patagónica.

Durdos satisfecho

“A pesar de las trabas hemos logrado llegar a un acuerdo, en un acontecimiento histórico para el sector de la pesca. Falta mucho más, pero dimos un paso importante fruto de la unidad, solidaridad y lucha de los trabajadores de la pesca”, señaló Durdos, Secretario General del SOMU.

A su vez, se acordó el incremento del valor en las producciones, por lo que a partir del 1 de septiembre quedarán incorporados en el ítem Bodega Completa, el cual pasara a liquidarse de la siguiente manera: $35 por tonelada para todas las categorías de buques congeladores langostineros, $15 por tonelada para los buques congeladores merluceros menores de 700 toneladas de bodega, y $10 por tonelada para los buques congeladores merluceros mayores de 700 toneladas de bodega.
El acuerdo con las cámaras CAPIP y CAPeCA se suma al alcanzado la semana pasada con el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA), cerrando así el SOMU sus paritarias con un sector de la pesca. “Este es un sector de alta rentabilidad y estamos consolidando una nueva etapa que durante años fue abandonada. Este es el comienzo para recuperar los derechos y que se dignifique nuestro trabajo”, concluyó Durdos.

Municipalidad de Puerto Madryn