El juez federal Claudio Bonadio procesó ayer con prisión preventiva a la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner por considerarla “jefa” de una asociación ilícita en la causa por supuestos pagos de coimas de empresarios a ex funcionarios por la obra pública durante su mandato. Además, el magistrado volvió a pedir el desafuero de la legisladora al Senado de la Nación y procesó también a ex funcionarios y empresarios.
Hasta el momento, la causa tiene una veintena de “imputados colaboradores”, otros tantos detenidos y un prófugo: entre los “arrepentidos” se encuentra Oscar Centeno, chofer del ex funcionario del Ministerio de Planificación Federal Roberto Baratta, así como empresarios y ex integrantes de la gestión de Cristina Kirchner.
En la víspera Cristina cuestionó los allanamientos en su vivienda de El Calafate y difundió un video en el que denunció un faltante de objetos personales de valor luego del operativo que ordenó el juez federal Claudio Bonadio en sus casas de Santa Cruz y Recoleta tras conseguir el aval del Senado en sesión especial.
“Esta casa, hace tres semanas fue más que allanada, literalmente tomada por la gente que Bonadio envió no para recabar información en la causa que tiene a su cargo sino simplemente como un capítulo más de humillación y de persecución”, lanzó.

Una organización delictiva

Semanas atrás, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 11 que encabeza Bonadio difundió un informe sobre la causa de los Cuadernos en el que sostuvo que los expresidentes Néstor Kirchner y Cristina Kirchner, junto al exministro de Planificación Federal Julio de Vido, “comandaron una organización delictiva” tendiente a la percepción de sumas de dinero ilegítimas.
Según el magistrado, esta organización estaba conformada por “funcionarios públicos” y se valía de “medios oficiales” como vehículos, empleados, equipos de telefonía celular y otros elementos para recaudar dinero de “diversos particulares, muchos de ellos, empresarios contratistas de la obra pública del Estado Nacional”.
Para la investigación, este procedimiento se extendió entre los años 2008 y 2015. El informe da cuenta que a través de distintas medidas de prueba como tareas de inteligencia, informes, e intervenciones telefónicas pudo comprobarse la “verosimilitud” de la información plasmada en los registros del chofer Oscar Centeno.
Así, indica que se obtuvieron indicios que “prima facie” permitieron sostener que, durante los ocho años mencionados los funcionarios Roberto Baratta, Nelson Javier Lazarte, Hernán Camilo Gomez, Fabián Ezequiel García Ramón, Rafael Enrique Llorens y Walter Fagyas “efectuaron cobranzas a distintos particulares, habiendo sido trasladados, en la mayoría de las oportunidades, en vehículos conducidos por Oscar Bernardo Centeno”.
Estos, los derivaban a otros funcionarios como José María Olazagasti, Hugo Martín Larraburu, Juan Manuel Abal Medina y Héctor Daniel Muñoz “quienes finalmente los derivaban a manos de los verdaderos beneficiarios de la maniobra ilícita: Néstor Carlos Kirchner, Cristina Elisabet Fernández y Julio Miguel De Vido”.

La declaración de López

“Creí que el dinero era de Cristina”, dice, textual, José López en la declaración como arrepentido que consta en el procesamiento que dictó el juez Claudio Bonadio.
En la declaración que incluyó Bonadio en el procesamiento, López cuenta que recibió los famosos bolsos con dinero de parte de Fabián Gutierrez, un ex secretario de Cristina Kirchner. Es la cuarta versión que da del mismo hecho.
El párrafo completo de la declaración de Lopez dice: “Si me llamaba Fabián era porque Cristina así se lo había indicado, Fabián era Cristina. Yo me preguntaba en ese momento porque me habían elegido a mí. Es obvio que creí que el dinero era de Cristina y que quien estaba enviando a Fabián era ella, y por eso le hice caso. Fue así como me dirigí al convento, y sucedió todo lo que es de público conocimiento”.

Máximo defiende a la madre

El diputado Máximo Kirchner afirmó que “es obvio” que el dinero que José López llevó a un convento en General Rodríguez en 2016 “no” era de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, como se dijo que declaró el exsecretario de Obras Públicas ante Bonadio.
“Es obvio que no”, señaló Máximo Kirchner al ser consultado sobre si ese dinero era de su madre, al tiempo que volvió a cuestionar la marcha de la causa por presuntas coimas en obras públicas.
Para el legislador hay “una situación de venganza personal” hacia la ex mandataria pero “también y fundamentalmente como un aleccionamiento a futuro para las propias dirigentes, que nadie se anime a imaginar un país distinto”.

Pichetto volvió a descartar que se apruebe el desafuero en el Senado

El senador Miguel Ángel Pichetto descartó votar una solicitud de desafuero sin condena firme y reiteró su postura sobre el tema. El jefe de la bancada Justicialista sostuvo que “la prisión preventiva es una pena anticipada y es imprescindible llevar adelante el proceso judicial con el juicio oral”, y agregó que esta figura “no tiene un contenido integral de sentencia condenatoria”.
En diálogo con radio Cooperativa, el rionegrino enfatizó: “La verdad, no le daría rango de sentencia, de prueba de culpabilidad a la ratificación de una prisión preventiva”.
Además, señaló que “la etapa de instrucción, es una etapa preliminar donde hay elementos, pero que no configura la responsabilidad penal, entonces es imposible producir el desafuero y la detención de un senador, presidente, ministro”.