Por Juana de Arco*

La mitomanía es una enfermedad, y la política mal practicada, puede que otra. Juntas son un verdadero cáncer. La mitomanía es el nombre que se le da al padecimiento que sufre aquella persona que miente sin parar y sin poder evitarlo. El mitómano o mentiroso compulsivo crea un personaje de sí mismo porque su imagen no le satisface, y lo que caracteriza a quien padece este llamado “síndrome de Pinocho” es que en vez de sufrir la enfermedad, la disfruta. Ni hablar si el `enfermito´ es político y si encima la crisis constante abona un escenario de confusión en las `víctimas´, sean compañeros partidarios, bases proselitistas, o vecindad consternada. En ese caso, el `enfermito´, potencia sus síntomas y hasta se cree Gardel.
Bueno, algo así parece que le sucedió a nuestro siempre vigente en estas salas de primeros auxilios plagadas de oportunistas que han trabajado de políticos varias décadas, Carlos Tomás Eliceche.
De buenas a primeras, y luego que su amigo el Fiscal no lo acusara, (lo que no signifique ni garantiza que sea inocente ya que no hubo juicio), parece que el “Ganso” recobró el habla.
Sucedió después de algunos años y varios papelones públicos, donde los vecinos lo regañaban por las aceras por su peligroso entusiasmo con empresarios como “Cura” Segundo y las narcohistorias por todos conocidas que nos costó el triste rótulo nacional de “Narcolandia”.
Este fin de semana, con el sigilo propio de quien logró negociar -por ahora- su situación `legal´ reapareció de la mano del matutino más camaleónico del Valle (porque colores le sobra), en una nota de tapa que evidencia que algunos históricos del kirchnerismo chubutense, como Eliceche, comenzaron a repartir algunos de los billetes enterrados con los que fabula el vulgo.
El diario que se llama como la provincia, pero no es la provincia, reprodujo sus dichos y le concedió un título de portada al ex intendente donde afirmó: “Esta gestión ha llevado a Chubut a la ruina”. Tibio, impreciso y vulgar como siempre que se quiere forzar ideas en bocas equivocadas. (Ver https://goo.gl/JQz4cy )
La letra escrita tiene sin embargo la virtud de permitir el análisis y por eso viendo la etimología del vocablo como dirían en el laboratorio de lenguas, el hombre expone de arranque nomás el sospechoso rodeo propio del negociado. “Esta gestión…”…¿a quién se referirá el “Ganso”?, ¿a Arcioni o al finado Das Neves? Probablemente a los dos en uno de esos intentos de agitar fantasmas típicos de su maniplulite de pasado vs presente, y de paso de limar un cierre de semana de Arcioni bastante bueno al alinear al legislativo y aparecer ya como uno de los candidateables del peronismo no k. Continúa con un “ha llevado”…, tiempo pasado, singular, singular manera de pararse en el futuro cuando él mismo, es el pasado. Y continúa con la referencia territorial: “a Chubut”, imprescindible ubicación geográfica de sus aspiraciones frustradas; para terminar con el cuco que más que cuco es evidencia fáctica..“a la ruina”. Ya que a nadie escapa que Chubut después del descarrío de los últimos 15 años de corruptela ininterrumpida encaramada en la estructura del poder, llegó a tocar fondo.

Acechando el presente

Eliceche no es ningún improvisado para salir a rasgarse las vestiduras por “la realidad” justo ahora. Desde su casa blindada y después de más de 30 años viviendo de la teta del estado, puede darse el lujo de vivir disfrutando del fútbol, y hasta plasmándose en varias selfies (no muy afortunadas) con bellezxs de entretiempo en el mundial para el olvido que se jugó en Rusia. Todo porque preocupado, lo que se dice preocupado, por la causa que lo involucraba, no estaba. Como tampoco lo preocupaba al parecer la situación de la provincia, y mucho menos del país. De repente, con un Sergio Massa que trata de alinear el peronismo anti k y lo va logrando, y que aterrizó peligrosamente en Chubut copándole la parada a los peronistas K, Eliceche, como otros históricos que se van quedando afuera, recuperaron el habla y la iniciativa.
Más allá de que en 2015, y por el mismo matutino colorido llegó a anunciar: “Dejo la política”… (Ver https://goo.gl/buh7m9 ) el tema es que (como ya lo dijimos, pero como dice el Mirta el público se renueva), Eliceche dejó la política tanto como Corona la droga…”el problema es que no sabe donde la dejó”…dice el chiste. “Que lo parió!”, diría Jorge

Éramos pocos y reapareció “El Ganso”

Después de haber perdido la gobernación en 2011 por unos 384 votos, la estampada política que se pegó Eliceche lo dejó sediento de venganza, no solo de opositores, sino y sobre todo de propios. Y esa herida es la que sigue sangrando uno de los garantes de “El Mecanismo”, porque lo entendió hasta doña Rosa que si ganaba una hinchada, o un barrio más de Madryn, su propia ciudad, la que venía gobernando hacía 8 años, era gobernador de Chubut. Sin embargo Madryn lo privó de ese sueño precisamente ungiendo a Ricardo Sastre y dándole rotundamente la espalda, tal vez no porque la ciudad no aspira a tener su primer gobernador, sino no a uno que no replique las miserias humanas del `todo vale´.
De ahí en más, pateó el tablero y carneó a todos. La estructura, las alianzas, los amigos, y los enemigos. Lenta pero sistemáticamente. Lo único que mantuvo intacto fue el mínimo y necesario grupo de laderos y hasta le `infiltró´ el gobierno a su ex contrincante, Martín Buzzi, labrándole la traición que el comodorense le plantó a Das Neves. Así de peligroso es todo ese pasado que hoy intenta volver al ruedo tras la palabra “crisis”.
Al fin y al cabo y como dijera el analista Zuleta Puceiro, “La crisis no es por el Macri que se puede ir; es también por el peronismo que puede venir…”, y en esa lista que da miedo, a nivel territorial, Eliceche hace podio sin lugar a dudas.

Siempre se puede estar peor

Dirigentes como Felipe Solá, Miguel Pichetto e incluso Sergio Massa procuran por estos días desmarcarse del resto y mostrarse como líderes de un movimiento que todavía se está gestando, con la mira en las elecciones del año que viene, ya sea con o sin Cristina Kirchner dentro del proyecto. Esto irrita a los jugadores K, que suponen no hay vida después del kirchnerismo puro.
De hecho, lo reconocía Carlos Melconian hace unos días, durante una entrevista vinculada con la reciente y descomunal disparada del dólar. En la Argentina, “siempre se puede estar peor”. Y Chubut, al igual que el país, en eso tiene experiencia y de sobra.
En los últimos días, cada analista económico arriesgó su propia teoría sobre la trepidante suba del dólar, de igual modo que su diagnóstico sobre la situación financiera del país, aunque en su mayoría coincidieron en que una brutal devaluación como la que se produjo recientemente nada bueno puede generarle al argentino de a pie, sino todo lo contrario. La inflación probablemente supere este año el 35 por ciento, según pronosticaron economistas, 20 puntos por encima de aquel ingenuo 15% que el gobierno se había propuesto alcanzar tras haber incluso revisado al alza sus previsiones de aumento del costo de vida para 2018.
Cualquier suba de precios afecta irremediablemente a los sectores más postergados de la sociedad en primer lugar y luego, también, a la clase media, ésa que confió en su gran mayoría en el proyecto político de Cambiemos. Este es sin dudas, el caldo de cultivo que aprovecha la demagogia K, que representa Eliceche, la que ni habló nunca con la `Señora´, pero que se subió al caballo de las oportunidades en tierras tan lejanas como la nuestra, y que el vecino de a pie tiene más claro que el agua. Las declamaciones de armar un frente de “muertos vivos” como el que propuso este fin de semana Eliceche, es ni más ni menos que promover “el retorno”. Palabra peligrosa por estos días… Y se supone que nadie que tenga dos dedos de frente puede pensar en volver a ser cómplice del desastre ya conocido y de los fracasados recurrentes, sin estar un poco `enfermito´ también, como el mitómano del Golfo Nuevo que dejó no sé qué cosa..no sé donde…
Mientras tanto, cuidado colegas…porque el periodismo tiene más que nunca su prueba de fuego en la historia, o es devorado para siempre por la interacción colectiva desembozada y virtual que crece exponencialmente en las redes, prescindiendo de la mediocridad de quienes no estemos a la altura de la profesión; o aportamos a la reflexión documentada sobre un mundito mejor y salvamos nuestro destino de Cuarto Poder. Todo depende de lo comprometidos que estemos con nosotros mismos.
Como decía uno que supo perderse y no por mareos del ego, como Fontaine: “A menudo encontramos nuestro destino en el camino que tomamos para evitarlo”, no?

*Soy Juana de Arco, y ceniza de tantos