El guacamayo azul, también conocido como guacamayo de Spix (Cyanopsitta spixx), especie que inspiró a la película “Río”, se ha declarado oficialmente extinta en estado silvestre según un estudio realizado por la organización Birdlife Internacional.
La reconocida organización realizó un estudio sobre especies en extinción, y de este trabajo se ha determinado que la especie de guacamayo azul se ha extinguido en la naturaleza. Según la organización, este guacamayo, que solo vivía en Brasil, sería una de las ocho especies de ave que se habrían extinguido en los últimos años en la región de Sudamérica. Sin embargo, algunas de estas especies aún sobreviven en estado de cautiverio.
Birdlife International explicó que, de las ocho especies, cuatro son únicas de Brasil, las demás también son de Sudamérica. Otra de las especies extintas sería el Cichlocolaptes mazarbarnetti o Ticotico críptico, cuyos últimos ejemplares existirían en dos selvas tropicales de Brasil, al igual que un búho propio de la selva brasileña.
Otra endémica de Brasil, el Ticotico de Alagoas (Philydor novaesi), también de Brasil; y el po’o-uli (Melamprosops phaeosoma), endémica de Hawaii. También está el mochuelo pernambucano (Glaucidium mooreorum), endémica del estado de Pernambuco (Brasil) y el guacamayo glauco (anodorhynchus glaucus), que habitaba en Argentina, Brasil Uruguay y Paraguay.

Causas

Entre las causas de la extinción de las especies, los investigadores señalan la introducción de especies extranjeras en el medio ambiente de las aves, la caza discriminada y la tala de árboles. La deforestación brasileña ha destruido casi que por completo el hogar de estas especies, sus nidos y sus huevos.
“Nuestro análisis muestra que las extinciones continúan y se están acelerando. Históricamente, el 90% de las extinciones de aves han sido poblaciones pequeñas en islas remotas. Nuestra evidencia muestra que ahora hay una creciente ola de extinciones que, en el continente impulsada por la pérdida de hábitat causada por la agricultura insostenible, el drenaje y la tala”, le dijo al diario inglés The Guardian Stuart Butchart, jefe científico de BirLife International.
Para hacer su análisis, esta organización evaluó especies consideradas en peligro crítico en la lista de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. De las ocho especies que reclasificaron como extintas, cuatro se encuentran en “peligro crítico (posiblemente extintas)”.

El estudio

El análisis de ocho años utilizó un nuevo enfoque estadístico para relevar 51 especies en peligro crítico. Cuantificaron tres factores a la vez: la intensidad de las amenazas, el tiempo y la confiabilidad de los registros y el momento y la cantidad de esfuerzos de búsqueda para la especie.
Cinco de las ocho extinciones confirmadas o sospechadas ocurrieron en el continente sudamericano, cuatro de ellas en Brasil, lo que refleja los efectos devastadores del alto índice de deforestación en esta parte del mundo.
En la película Rio, el personaje Blu, criado en cautiverio, llega a Brasil para aparearse con el último miembro salvaje conocido de su especie, una hembra llamada Jewel. Según Bird Life, Jewel ya habría fallecido en el año 2000.
“El 90 por ciento de las extinciones de aves en los últimos siglos han sido de especies en las islas”, dijo Stuart Butchart y agregó: “Sin embargo, nuestros resultados confirman que hay una creciente ola de extinciones que se extiende por los continentes, impulsada principalmente por la pérdida de hábitat y la degradación de la agricultura y la tala insostenibles”.

Otras extinciones

De las ocho especies más críticas, Bird Life recomendó que tres se reclasifican como extintas (dos horneros del noreste de Brasil y otra ave de Hawai).
Otras cuatro deberían ser reclasificadas como “En Peligro Crítico (Posiblemente Extintas)”, una categoría que indica que la especie es altamente probable que se haya extinguido, pero se requieren más esfuerzos de búsqueda antes de que podamos definitivamente declarar que está Extinta.
En el caso del guacamayo de Spix, una población estimada de entre 60 a 80 ejemplares sobreviven en cautiverio, de ahí que la clasificación sugerida cambie a “Extinta en la naturaleza”. Un solo avistamiento en 2016 despertó la esperanza de que la especie pueda persistir en la naturaleza, pero ahora se sospecha que es un fugitivo del cautiverio.
Su color azul es una rareza en la naturaleza, de allí a que haya sido una de las aves más preciadas para capturas.