El secretario general de la ONU, António Guterres, denunció la “parálisis” internacional ante el cambio climático, a una amenaza existencial que “está avanzando más rápido que nosotros”
Según la ONU, el mundo está lejos de cumplir con los objetivos pactados hace tres años en el Acuerdo de París, unas metas que ya eran “de mínimos” y que, según expertos, representan sólo un tercio de los esfuerzos necesarios.
“Les he convocado para hacer sonar la alarma. El cambio climático es el asunto definitorio de nuestro tiempo, y estamos en un momento clave. Nos enfrentamos a una amenaza existencial. El cambio climático está avanzando más rápido que nosotros”, afirmó Guterres en un discurso en la sede de Naciones Unidas.

Alerta de la contaminación en la UE

Por otra parte, el Tribunal de Cuentas Europeo (ECA) publicó este martes un nuevo informe sobre la contaminación del aire en el territorio comunitario en el que alerta de que la salud de los ciudadanos todavía no se encuentra “suficientemente protegida” pese a la ligera mejora de la calidad del aire en los últimos años, y pide a la Comisión Europea que tome “medidas más efectivas” para hacer frente a esta situación.
Así, la mayoría de los países miembros no cumplen en su totalidad las normas europeas relativas a la calidad del aire ni han adoptado suficientes medidas eficaces para mejorarla, afirman los auditores, que también ponen el foco en la necesidad de actualizar unas reglas que “se establecieron hace casi veinte años”.
En concreto, algunas de estas normas son “mucho menos estrictas que las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS)” y lo que sugieren las últimas pruebas científicas, según el informe, que también pone de relieve que la capacidad del Ejecutivo comunitario para controlar si se cumplen los objetivos de calidad del aire en los Estados miembros es “limitada”.
“La contaminación en el aire supone el mayor riesgo medioambiental para la salud en la UE”, aseguró el miembro del tribunal responsable del informe, Janusz Wojciechowski, quien reconoció que los datos muestran que “en las últimas décadas, las políticas de la UE han contribuido a reducir las emisiones” si bien el progreso “ha sido dispar” y las consecuencias para la salud aún son “considerables”.
En ese sentido, la contaminación atmosférica causa anualmente 400.000 muertes prematuras en la UE y genera cientos de miles de millones de euros en costes externos ligados a la salud, según la OMS, por lo que el Tribunal de Cuentas Europeo alerta de que “este ingente coste humano y económico todavía no se ha traducido en medidas adecuadas” para todo el territorio de la Unión.

Pocos cumplidores

Las áreas urbanas son las más afectadas, y en particular las grandes ciudades y centros industriales de los países de Europa del este, aunque se trata de un problema generalizado. La mayoría de Estados miembros, entre los que se encuentra España, incumplieron en 2016 uno o varios de los
Tan solo seis países miembros, Estonia, Irlanda, Chipre, Letonia, Lituania y Malta, cumplieron con todos los valores límites. Diecinueve estados sobrepasaron los máximos de dióxido de nitrógeno, 13 países no respetaron el límite de partículas suspendidas en el aire y Bulgaria tampoco controló los niveles de dióxido de azufre.
Por esto, la Comisión Europea inició una treintena de procedimientos de infracción a estos países, si bien el Tribunal de Cuentas advierte de que estos procesos son demasiado lentos. Hasta el momento Bruselas solo ha obtenido resoluciones favorables del Tribunal de Justicia de la UE en los casos abiertos contra Bulgaria y Polonia, y deberá volver a esta corte si quiere aplicar sanciones económicas por incumplimiento.