Como esperaba el mercado, el Banco Central decidió mantener este martes su tasa de política monetaria en un 60%, y reiteró que no la disminuirá al menos hasta diciembre, dados los altos índices de inflación.
“Para garantizar que las condiciones monetarias mantienen su sesgo contractivo, el Comité de Política Monetaria (COPOM) se compromete a no disminuir el valor de su tasa de política monetaria al menos hasta el mes de diciembre”, dijo la entidad en un comunicado.
En ese sentido, argumentó que “los indicadores de alta frecuencia muestran una nueva aceleración para agosto y septiembre”.
A inicios de agosto la entidad resolvió definir la tasa de Letras de Liquidez ‘LELIQ’, a siete días, como su nueva tasa de política monetaria.
El COPOM “se compromete a seguir monitoreando el comportamiento de la inflación en los próximos meses, decidido a introducir acciones correctivas, en caso de ser necesarias, para lograr sus metas”, añadió.
Consistentemente con la decisión de política monetaria, el COPOM considera que “la inestabilidad cambiaria de fines de agosto generará un mayor traslado a precios del tipo de cambio (pass through) y una demora en el proceso de reducción de la inflación, en línea con lo esperado en el comunicado del 30 de agosto”.
“El COPOM también entiende que un sendero decreciente del gasto público real, sumado al compromiso asumido por el BCRA de no financiar más al Tesoro y los esfuerzos que se están llevando a cabo para reducir el exceso de liquidez del sistema, colaborarán en la contención inflacionaria”, agregó.
En términos de actividad económica, la información conocida en el último mes ha deteriorado las perspectivas con respecto al comunicado del 7 de agosto. En consecuencia, se estima una caída de la economía en 2018 y que la misma se mantenga en niveles similares en 2019.