Sólo dos puntos de diferencia había anoche, al cierre de esta edición, entre lo que estaba ofreciendo el Gobierno nacional a los gremios de los profesores universitarios y lo que los sindicatos reclaman. La reunión comenzó pasadas las 17 y tuvo un cuarto intermedio de media hora a las 19. Según informó Clarín, durante esa primera parte, las posiciones se acercaron. El Gobierno ofreció entre 22 y 24% (según el cargo de los profesores) desde marzo a octubre, con una cláusula de revisión en noviembre. Los gremios pedían de 24 a 26% en ese mismo escalafón y tiempo. Fuentes de la negociación consultadas por el matutino porteño se mostraron optimistas con respecto a la posibilidad de que los gremios puedan llevar una propuesta a sus bases lo antes posible.
En la reunión que se llevaba a cabo en el Ministerio de Educación participaron el ministro de Educación Alejandro Finocchiaro, la secretaria de Políticas Universitarias Danya Tavela y representantes de los seis gremios de docentes universitarios. Si bien los números estaban cada vez más cerca, igualmente la “mesa técnica” analizaba los detalles finales del posible acuerdo. Los gremios reclaman, por ejemplo, que todo el aumento de octubre sea en blanco y se reconozca en la antigüedad, por ejemplo. También deberá definirse la redacción de la cláusula de revisión, es decir, en qué términos será convocada y qué incluirá como parte de la discusión.
Hasta ahora los docentes universitarios ya cobraron, en concepto de adelanto de un futuro acuerdo, un 5% en mayo, un 5,8% en agosto y se les adelantó también un 4,2% en septiembre (para cobrar en octubre).
Esta es la primera negociación que se produce tras la masiva marcha universitaria del jueves desde el Congreso hasta la Plaza de Mayo. Al día siguiente estaba prevista una reunión paritaria, pero fue suspendida por la incertidumbre que generó la estampida del dólar. Por eso, la negociación volvió este lunes.
Ayer, solo uno de los gremios estaba llevando a cabo un paro. Es Conadu Histórica, que esta semana tiene elección de autoridades.
El conflicto universitario se inició con el segundo semestre del año, cuando la mayoría de los sindicatos convocaron a diversas medidas de fuerza ante una paritaria que estaba congelada en el 15% anual desde principios de año y no avanzaba.
Después de tres semanas de huelgas y otras medidas de protesta, el Gobierno finalmente admitió que la pauta de 15% había quedado “fuera de contexto económico” y habilitó la posibilidad de negociar por encima de ese porcentaje.
Cuando el ciclo lectivo se iniciaba, los rectores también empezaron a alzar la voz a raíz de los problemas presupuestarios que les ocasionaba la alta inflación y los retrasos por parte del Gobierno en la trasferencia de partidas para su funcionamiento.
El martes pasado el mismo presidente Mauricio Macri se involucró en el conflicto al recibir, en la casa Rosada, a un grupo representativo de los rectores. En esa reunión, el Presidente le indicó al ministro Finocchiaro que resuelva la situación salarial de los docentes. Al mismo tiempo, escuchó los reclamos de las universidades, pero advirtió que “la situación económica es difícil”. Todavía no se había desatado la segunda corrida cambiaria que llevó el dólar a los 40 pesos. Después vino la multitudinaria marcha del jueves, convocada por los gremios de profesores universitarios.