Por Juana de Arco*

“La historia de Alpesca, al final terminó como se temía: en la nada”. Esta línea reproducida de los diálogos que este fin de semana circulaban por Chubut respecto al resonado caso de la “pesquera- Lavadero”, es tal vez la síntesis de la frustración que siente la mayoría de la ciudadanía y de los medios de comunicación que hemos debido reportar la escandalosa maniobra de quiebra de uno de los emblemas de un sistema de entrega no solo de nuestros recursos naturales, sino también de nuestro capital social, que son los trabajadores.
Luego de la presión ejercida después de tres años de manera contundente desde el Sindicato vinculado al sector para que el juicio por la venta de Alpesca permitiera encontrar una salida a las indemnizaciones adeudadas a los trabajadores despedidos, la semana pasada la Oficina Judicial agilizó el proceso. Tarde, por supuesto. Porque los plazos estaban vencidos y con ello otra vez se estafó a todos los trabajadores.
A el juez Marcelo Nieto Di Biase no le quedó otra presuntamente que disponer el sobreseimiento de Héctor Omar “Cura” Segundo, por vencimiento del plazo máximo de duración del proceso, previsto en el Artículo 146 del Código Procesal Penal y en orden a los alcances del Artículo 147. El Ministerio Público Fiscal representado por el Fiscal General doctor Daniel Báez, reconoció expresamente en la audiencia que se había sobrepasado el plazo de tres años, aunque planteó que debía considerarse el tiempo en que otros imputados estuvieron en rebeldía, además de solicitar que se imprima al caso el tratamiento de “complejo”, en razón de las vicisitudes de la causa y las 900 víctimas del presunto hecho, y con ello poder sortear el vencimiento de los tres años. Pero ambos planteos, con oposición de la defensa, fueron rechazados por el juez, en virtud de las disposiciones de la Constitución Nacional, los tratados internacionales con rango constitucional, citas de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y de la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia.
Al parecer, se atrancaron varios, no se sabe bien si porque estaban sobrepasados de trabajo o porque se olvidaron del trillado tema. Porque de hecho, quienes impulsaron la causa, tampoco habrían activado como para que el papelón judicial permanente, no siga sucediendo.
Es que se podría haber aplicado la sugerencia de la Fiscalía, pero en otra instancia, ya que el juez rechazó el trámite de complejo por tratarse de un planteo extemporáneo, teniendo presente que el mismo debía ser presentado en la etapa preparatoria, con cita al precedente “Bloque de diputados Modelo Chubut” (carpeta 5220 de la Oficina Judicial de Rawson).
Por último, el juez Nieto Di Biase dispuso remitir copia al Superior Tribunal de Justicia a fin de que se analice la conveniencia de iniciar actuaciones administrativas ante una eventual responsabilidad de los funcionarios intervinientes en la tramitación del proceso. Algo que concitará la atención pública por el fuerte ruido a “arreglos” que suenan en torno a los temas vinculados con Alpesca. No olvidar que el pasado 27 de agosto pasado, fueron sobreseídos los imputados por el crédito de 10 millones a la empresa quebrada, pero sólo porque no se produjo acusación, un tema que también cayó al hígado a la ciudadanía ( Ver https://goo.gl/j2eZ6j )

Un empresario envidiable

Así la historia al final, hay que terminar dándole la razón al exintendente Carlos Eliceche cuando declaró por LU17 que “Cura” Segundo era “él” empresario estrella y ojalá hubiera otros como él. Visto desde la óptica del negociado, Segundo se puede decir que dio acabadas muestras de ser el “Maradona” del curro, y les pintó la cara a más de un empresario talentoso en la zona. Sólo un “palo” de lujo, blanco o negro, podría haber presidido más de tres grandes empresas pesqueras y de estiba en simultáneo, enfrentar un proceso por narcotráfico, tener bocha de cheques rechazados, cuentas embargadas, pescado podrido en cámaras, más de 2 mil trabajadores reclamando masivamente y lograr deshacerse de todas las firmas sin que le toquen un pelo, no terminar preso y encima convertirse en Rey Mago cada 1 de enero.

Cuidado, experto suelto

Omar Segundo está acusado de estafa por haber “simulado” la venta de la compañía en enero de 2014. No le fue aceptada la suspensión de juicio a prueba luego de haber ofrecido pagar 20 pesos por trabajador durante 10 meses. En esa causa ya hay condenados mediante juicio abreviado -Federico Otero, Rosa Chico y Juan Paulo Segundo, quienes reconocieron la maniobra-, pero a él la justicia no lo alcanzará, porque se les pasaron los plazos.
Por esta joda, todavía andan boyando sin laburo y sin indemnización, más de 1000 empleados que fueron despedidos sin cobrar en 2013, tras el cierre de la compañía.

Nadie cobrará nada

Increíblemente, había fuertes expectativas de la gente que espera hace más de cinco años por sus indemnizaciones. De hecho, tras el reconocimiento de la culpabilidad por la venta fraudulenta de la ex Alpesca, por parte de Rosa Chico, los otros dos imputados en el juicio reconocieron, también su culpabilidad y con eso accedieron a un beneficio de un juicio corto y una pena en suspenso. Sin embargo el cuarto imputado, Omar Segundo, se negó a reconocer la culpabilidad, y ofreció una “indemnización” a los trabajadores de 180 pesos.
En su momento, el fiscal Jorge Bugueño, se opuso a la propuesta del imputado y planteó que “debe primar el interés público ya que hubo cerca de mil personas que se quedaron sin trabajo, se generó un fuerte conflicto social por lo que es nuestro interés que el proceso continúe”. Bueno, el proceso continuó, y ahora la sobreseyeron, con lo que ni siquiera cobrarán los 180 pesos por cabeza, que les hubiera permitido pagar la cerveza.
Hay que recordar que cuando el bloque de diputados de Chubut Somos Todos avanzó con la denuncia, había dejado bien clarito que “los barcos son los dueños de los cupos, con lo cual se transfiere la capacidad de pesca, y que Alpesca valía porque tenía 21 mil millones de toneladas de capacidad de pesca”, palabras más menos.
Desmantelada la empresa por arte de los reconocidos asesores legales que sugirió Eliceche, licuado el `lavadero´ que arrancó con Alpargatas, siguió con Irving & Jonshon, pasó por HP Holding y derivó en Adalia para terminar salvando los trapos en el grupo Newsan de la mano de Marcelo Mou, de Alpesca no quedó ni el olor. Destruidos los barcos por `negligencia´ de los funcionarios de Martín Buzzi y acomodadas las otras yerbas, los cupos quedaron supuestamente para la Provincia y el negocio también. Otra vez, ganaron todos, menos los trabajadores.
Por todo esto, colorín colorado…, estén seguras que mientras haya alguien con memoria que escriba el libro, esta historia, no ha terminado…

*Soy Juana de Arco, amiga de Juan de la Sota, y ceniza de tantos…