Con banderas argentinas, carteles realizados y aplaudiendo, los trabajadores y profesionales del Hospital Posadas realizaron un “abrazo” simbólico al nosocomio ubicado en el oeste del conurbano bonaerense, para rechazar los despidos en distintas áreas.
Es la segunda medida pacífica de protesta luego de que el miércoles se registrasen 40 despidos, que suman unos 200 en lo que va del año.
Los nuevos telegramas estuvieron dirigidos a profesionales de la salud de neumonología, cardiología, clínica médica, cirugía cardiovascular, pediatría, psicología y farmacia, entre otros.
Como consecuencia del último achique de personal, el Posadas quedó sin cirugía cardiovascular infantil, ya que en rechazo a la medida renunció el jefe del área, Christian Kreutzer, junto a todo su equipo.
En el lugar se vivieron algunos momentos de tensión cuando personal de seguridad del Hospital y efectivos de Gendarmería intentaron impedir el acceso de columnas de militantes de partidos políticos y sociales a las inmediaciones del centro de salud.
Los que sí lograron sumarse al reclamo fueron el Metrodelegado, Néstor Segovia y el diputado del Frente para la Victoria Walter Correa, secretario general del gremio de Curtidores.
“Han echado a gente de internación clínica, a la única pediatra que hacía estudios funcionales en gastroentorología, al único traumatólogo de columna, especialistas en patología vesicular. Al principio los despidos fueron contra los enfermeros a modo de represalia por oponerse a la ampliación horaria pero ahora están echando también a profesionales que casi no tienen participación gremial”, remarcó Luis Lichtenstein presidente de la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (Cicop) del Posadas.
Cada semana los médicos salen a la puerta de hospital para hacer la “ronda de los miércoles”, una marcha en la entrada del centro de salud para rechazar la política de ajuste de personal.
“No a los despidos en el Posadas”, “Defendamos la salud pública”, “Mis alumnos se atienden en el Posadas”, fueron algunos de los carteles que sostenían los manifestantes en las bautizadas rondas del silencio, que se realizan todas las semanas para rechazar el recorte en el hospital. Esta semana, la ronda fue doble. A la marcha del miércoles se sumó una nueva para este viernes convocada de manera espontanea entre los médicos.
Desde el gremio denunciaron también el aumento de persecución sindical contra los delegados e integrantes de la Comisión Interna. “Nos quitaron el descuento automático de cuota sindical con la clara intención de desfinanciarnos, nos quieren desalojar de una de las sedes, en marzo nos descontaron hasta el 70 por ciento del sueldo y despidieron a 17 delegados”, agregó Lichtenstein.