En el marco del reciente incremento del dólar con respecto al peso, una de las consecuencias directas de dicha “corrida cambiaria” fue el impacto directo en las economías de las cooperativas de servicios públicos, no sólo en Puerto Madryn sino en el ámbito nacional.
También, la situación llevó a que debieran ser postergadas muchas de las proyecciones que las prestadoras habían realizado con respecto a este año y el siguiente, atentos a la necesidad de mantenerse “a flote” y reducir las erogaciones con respecto a los ingresos.
En este contexto, desde Servicoop admitieron que trabajan para morigerar el crecimiento sostenido que ha tenido la factura de la mayorista de energía Cammesa.
“Estamos tratando de sobrevivir en medio de este contexto”, consignaron desde la entidad que nuclea los servicios públicos de Puerto Madryn, a la vez que aclararon que la compleja situación económica que atraviesa la misma no repercutirá en la planta de personal que allí se desempeña, que se ubica en aproximadamente 380 personas.
En la misma línea, remarcaron que a pesar de los aumentos, la factura de Cammesa “se sigue pagando y es una prioridad”, reconociendo al mismo tiempo que las compras de insumos están “paralizadas” y que se atienden cuestiones relativas a las obras complementarias y de mantenimiento, exceptuando aquellas que ya han sido comprometidas a nivel municipal, provincial y nacional, para las cuales se aguarda la llegada de fondos.

Cuatro meses de aumento sostenido

El secretario del Consejo de Administración de Servicoop, Esteban Abel, comentó que “para tener una idea de la escalada, durante los últimos cuatro meses, el importe (de la factura) ha sido de 20 millones, 32 millones, 34 millones y 45 millones de pesos, lo cual nos mete en medio de una enorme preocupación, ya que nos preguntamos cuál va a ser el techo” y agregó que “en cuanto a la preocupación que tenemos ‘en casa’, con las cosas que no paran de aumentar, y con el aumento del dólar, que parece no terminar nunca, lo mismo está pasando en la Cooperativa”.
Además, recordó que “recientemente estaba viendo un anuncio que habíamos hecho en 2015, donde confirmábamos que habíamos logrado pagar el primer ‘tarifazo’ de 12 millones de pesos a Cammesa, el cual habíamos juntado peso por peso, y a partir de ahí, nunca dejó de aumentar”.

Cammesa: “Se le está pagando”

En esta línea, precisó que “fueron esos 12 millones de pesos en concepto de aumento por parte del Gobierno Nacional, y después de eso (el incremento) no paró más; hoy, estamos en 45 millones de pesos”.
Solamente durante los últimos cuatro meses de 2018, el costo de la factura del mayorista de energía aumentó casi un 150 por ciento, pasando de 20 millones a 45 millones para el mes de agosto: “De un mes para el otro, fueron 10 millones de pesos, y la enorme preocupación radica en saber cuándo terminará esto”, manifestó Abel.
Consultado sobre el pago en tiempo y forma de dicha factura y si los recientes incrementos han generado una nueva deuda con el mayorista, aclaró que “se está pagando, tenemos un pequeño atraso del mes pasado, pero Cammesa es una prioridad”.

La polémica por la Tarifa Social

Sin embargo, remarcó que “también hay anuncios del Gobierno en el medio, como dijeron el otro día de que iban a eliminar la Tarifa Social y se la iban a pasar a las provincias, luego dieron marcha atrás con eso, volvieron a dar ‘marcha adelante’, y lo cierto es que la incertidumbre es generalizada en todos los ejes” y agregó que “cuando empezó toda esta cuestión de los incrementos, tenía que ver con la quita de los subsidios, y recuerdo en algún momento, un anuncio del Presidente, que decía que ‘nos falta nada más que el 25 por ciento’, pero yo me pregunto el 25 por ciento de qué, ya que esto sigue aumentando y sabemos que por la trepada del dólar, la generación de energía cuesta una fortuna; y lo que se había logrado equiparar o equilibrar, ya se desfasó otra vez”.
Sobre la erogación mensual de la Cooperativa en relación a la Tarifa Social, el Secretario comentó que la misma se encuentra en el orden de unos 3 a 4 millones de pesos.

Obras complementarias

En relación a las obras que la Cooperativa tenía y tiene previstas, tanto conjuntamente con el Municipio como así también, con distintas áreas de Nación, por ejemplo el Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENOHSA), por mencionar un ejemplo, Abel explicó que “en realidad, todo lo que tiene que ver con obras es responsabilidad del Estado Nacional o Provincial, en todo caso”, sumando a ello que “la Cooperativa tiene que mantener lo que ha sido concedido a su cuidado y, normalmente, se hacen obras complementarias para que aquello que está funcionando, funcione mejor o sea optimizado”.
En algunos casos, “hemos hecho obras importantes que tienen que ver con la ciudad, sobre todo cuando estaba el Plan de Convergencia Nacional, donde Nación nos aportaba dinero; en ese momento se compraron móviles y lo necesario para aumentar más el anillado eléctrico de la ciudad, entre otras cosas”, manifestó.
No obstante, puso en relieve que “hoy, todo eso está paralizado y lo que se está haciendo es mantener lo básico, se está en una austeridad total, precisamente por la situación, que se agrava”.

Dólar, inflación y energía

Por otro lado, Abel explicó que el incremento en el valor de la energía no genera un balance positivo en Servicoop, sino que la ecuación directa implica que el dinero del pago de las facturas, tanto residenciales como del resto de los usuarios, es enteramente destinado al pago de las obligaciones con el mayorista energético: “Lo que suele suceder es que el aumento del valor del kilowatt se traslada a la factura, pero esto no le deja ningún tipo de rentabilidad a la Cooperativa, y hoy lo que estamos haciendo es, básicamente, trasladar lo recaudado con la factura del usuario hacia la factura de Cammesa”, sostuvo.
Sobre este punto, expresó que “el resto de los insumos de la Cooperativa, que tienen que ver con el trabajo, aumentaron; por la inflación y por el aumento del dólar” y añadió que “hay tres componentes que afectan a la Cooperativa desde el punto de vista del aumento; por un lado el dólar, ya que muchos de los insumos relativos a la energía están en dólares; en segundo orden, la inflación, ya que muchos de los servicios, consumos de la Cooperativa y las paritarias tienen que ver con ella, y por último, Cammesa, que se maneja con un índice particular, dado que los aumentos que hemos tenido en los últimos meses no responden a ningún índice inflacionario”.

Una ecuación que no es lineal

De este modo, “realmente son varias cosas las que afectan a la Cooperativa”, reconoció el Secretario, quien advirtió que “al no poder actualizar aquello que significa la rentabilidad o ‘diferencia’ con la cual la Cooperativa puede subsistir, también estamos desfasados desde hace un año y medio con respecto a la tarifa, más allá de que el usuario haya visto un aumento, el cual simplemente ha sido el aumento de Cammesa, trasladado a la factura, para poder pagarle”.
También, reconoció que esto último “tampoco alcanza, porque se produce un desfasaje financiero, no es exacto al punto de que se cobra ‘dos’ y se manda ‘dos’, es mucho más complejo y se trata de una situación apremiante, porque no termina”.
El Secretario sostuvo que “así como el Gobierno Nacional es impreciso con respecto a la economía en general, también lo es en cuanto a la Secretaría de Energía”.

Decisiones pendulares

En el mes de agosto se conoció la decisión del Gobierno Nacional, a través de la Secretaría de Energía, encabezada por Javier Iguacel, de trasladar el costo de la Tarifa Social a las provincias, medida que fue oportunamente publicada en el Boletín Oficial.
Sin embargo, en el marco de las negociaciones con los gobernadores del resto del país de cara a la aprobación del Presupuesto 2019, desde el Estado Nacional resolvieron suspender dicho traspaso, lo que representó para muchos un “guiño” oficial a las provincias.
La medida se enmarcaba, según lo había anticipado el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, en el plan para reducir la participación de los subsidios económicos del 2,2 al 1,7 por ciento del PBI.
Sin embargo, una semana más tarde, se conocieron algunos de los aspectos de la propuesta del Ejecutivo Nacional a los gobernadores, de cara a arribar al “déficit cero” para el año próximo.
Al mismo tiempo, se confirmó la transferencia de la responsabilidad sobre las tarifas de los servicios públicos, precisamente del servicio de energía eléctrica, a las provincias; si bien en principio se trató de una “propuesta”, trascendió que la misma tendría el visto bueno de la mayoría de los gobernadores, por lo que resta conocer de qué modo impactaría en la factura de los usuarios la quita de subsi
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dios nacionales, el próximo año.

El “ajuste” no llegará al personal de la cooperativa

En la mayoría de las ocasiones, el concepto de “austeridad” refiere a la reducción de costos ligada a la variable laboral, teniendo como consecuencia directa el recorte de personal y despidos.
Sin embargo, Abel sostuvo que en la Cooperativa no se han hecho eco de esto último: “Se sigue manteniendo el mismo personal, porque el crecimiento del mismo es vegetativo. Hoy, la dotación está en unas 380 personas, y ha tenido un crecimiento mínimo en los últimos años, por personas que se han jubilado y por la propia demanda de la ciudad; esta sigue creciendo y una de las cosas que hicimos, en su momento, fue establecer un doble turno para la colocación de luminarias, ya que había muy pocas personas para atender la enorme cantidad de luminarias de la ciudad”, expresó, concluyendo que “por ahora no hay planes ni es una variante que estamos contemplando, lo que estamos buscando es sobrevivir en medio de este contexto tan complicado”.

Municipalidad de Puerto Madryn