El Presidente del Colegio Farmacéutico de Chubut, Eduardo Molina, confirmó que siguen las dificultades para hacer frente al pago de medicamentos vinculados a la obra social de los jubilados. “Si no hay un acuerdo antes del 30 de octubre se cae el convenio firmado con PAMI”, advirtió con la consecuente suspensión del servicio y los abuelos se quedarían sin cobertura.
En marzo pasado, el PAMI y los laboratorios suscribieron un acuerdo para regularizar el pago de medicamentos. El PAMI abona a los fabricantes y ellos “subcontratan” a las farmacias. Fuentes del sector admitieron que los términos de ese convenio fueron superados por los bruscos movimientos del tipo de cambio y la suba de precios y ya pusieron en marcha un mecanismo de renegociación. Las droguerías nacionales enviaron una carta documento para volver a dialogar con el PAMI. La intención sería firmar otro acuerdo antes del 31 de octubre.
En este sentido, Molina manifestó “estamos hablando de un contrato de 2003 y después se ha ido aggiornando, la última negociación ocurrió hace 6 meses atrás con un precio PAMI.

Cobros atrasados

Además, agregó que “estamos cobrando bastante atrasado porque nos pagan con notas de crédito. Esos papeles nos sirven para seguir comprando y es un sistema complejo. Solo en efectivo recibimos un 8% de la deuda y nunca se paga en un solo mes sino en notas de crédito definidas”.
“Estábamos en una deuda atrasada de abril de este año y estamos en octubre. Es imposible que las farmacias puedan financiar una alta cantidad de días. Cuando pagamos a las droguerías con un promedio de 15 días”, indicó.

Situación patagónica

También, sostuvo que “en la Patagonia tenemos condiciones diferentes al resto del país, nos bajaron la rentabilidad y planteamos que en la región, las farmacias tenemos costos y distancias mayores por lo que tienen que tener un stock más grande”.
“Estamos esperando respuestas, pero se está empeorando la situación porque tenemos condiciones que hacen que la respuesta no sea inmediata. Esperemos que en el transcurso de la semana tengamos alguna respuesta. De todas formas, el problema de fondo es que las farmacias están haciendo corte por defecto”, agregó.

Ajuste para achicar costos

El plan del Pami para reducir su déficit y otorgar beneficios a los jubilados empezó a enfrentar complicaciones inesperadas. Por la escalada del dólar y la inflación, el organismo mantiene por estas horas una fuerte pulseada con los laboratorios que exigen renegociar el convenio firmado en marzo pasado que abarató el precio de los remedios. El conflicto alcanzó a las farmacias, en donde reclaman el pago de una deuda millonaria y hasta ayer mantenían suspendida la venta de medicamentos gratuitos.
Para evitar que escalaran las tensiones, el organismo se vio forzado a adelantar este martes $300 millones a los fabricantes de drogas, correspondientes al pago que debía abonarse el 30 de septiembre, “con el objetivo de mejorar las condiciones financieras de las Farmacias y lograr que se normalice la dispensa de medicamentos”.
Con 5 millones de afiliados y un presupuesto de $145.000 millones anuales, el Instituto Nacional de Seguridad social para Jubilados y Pensionados se convirtió desde el año pasado en una palanca clave para apuntalar la imagen de Cambiemos en la tercera edad. Mientras en otras áreas el Gobierno aplicó fuertes ajustes (incluida la Ley de movilidad jubilatoria), la gestión de Sergio Cassinotti redujo costos y equilibró las cuentas con el llamado a licitaciones públicas. La mayor obra social del país representa el 40% del mercado farmacéutico, por lo que tiene un peso clave para fijar los precios.

Inflación y dólar

En esa línea, la renegociación con la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (Caeme), la cámara de Industrias de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (Cilfa) y las cooperativas (Cooperala) concluyó en marzo pasado con un nuevo contrato para la compra de medicamentos. Por primera vez, se acordó un descuento del 5% en los ambulatorios y de hasta el 60% en los oncológicos, junto con un tope del 70% de la inflación en los aumentos de precios que se actualizan en forma trimestral. En las planillas de Excel oficiales figuraba una inflación del 15% y un dólar a $18.
La corrida cambiaria, sin embargo, voló todo por los aires. Ahora con un dólar a $40 y una inflación esperada del 45%, la industria busca obtener mejores precios. Los primeros en rescindir el convenio fueron los laboratorios nacionales y las cooperativas en una carta enviada a Cassinotti el 31 de agosto pasado por el impacto de los “desequilibrios macroeconómicos”. La intención de los fabricantes de ambulatorios es actualizar los precios al 90% de la inflación, antes de fines de octubre cuando vence el contrato firmado en marzo.
“Casi todos los insumos están dolarizados, desde el aluminio de los blisters hasta la materia prima, salvo los salarios que los vamos a negociar ahora”, explicó a iProfesional el directivo de uno de los principales laboratorios del país.

Deudas y pagos demorados

Por otra parte, las autoridades también mantienen negociaciones con las multinacionales, agrupadas en Caeme, que brindan remedios de alto costo y piden renegociar los números aunque sin dar de baja el contrato que rige hasta marzo del 2019.
El objetivo de Cassinotti es preservar el espíritu del acuerdo original, por el que se redujo el precio de los medicamentos en un 14% en promedio y el organismo ahorró más de $5.000 millones.
“La idea es mantener estos beneficios históricos para que los jubilados del Pami paguen menos que los aquellos que tienen prepagas”, señaló a este medio una fuente del organismo. Y también cerrar el 2018 en lo posible con superávit, luego de eliminar un déficit anual de $3.000 millones.
Pero el Gobierno también enfrenta renovados reclamos de la Confederación Farmacéutica (Cofa), el último eslabón de la cadena que concretó sus amenazas y desde el sábado hasta ayer -al cierre de esta edición- suspendió la venta de tiras, insulinas y medicamentos de cobertura del 100% a pacientes del Pami en la provincia de Buenos Aires, donde se atiende a la mitad de los jubilados de todo el país. Solo en La Plata hay 315 farmacias que manejan más de 100.000 recetas por mes de afiliados del organismo. La medida es por una deuda de $3.500 millones que mantiene la obra social con los laboratorios. De ese total, las droguerías le deben a las farmacias $1.200 millones.

Gobierno de Chubut