El precio de la banca

Las sesiones de la Legislatura de Chubut dejan al descubierto que la clase política está necesitando oxigenarse. No sólo porque algunos ya nadie recuerda que hacían antes de ocupar cargos públicos diversos, sino porque mucho tiempo en el mismo lugar los vuelve ciertamente improductivos, y a no confundirse porque no solo alcanza a quienes se mantienen en silencio a la espera de que su mano alzada sea requerida, sino también a los que creen que porque gritan más fuerte tienen razón.
Así las cosas, el pasado jueves sesionó la Legislatura con 25 diputados. Las ausencias fueron de Estela Hernández, que al parecer estaba afectada en su salud, y de quien se aprobaron algunas iniciativas en el recinto, y el otro ausente fue Mario Mansilla, a diferencia de la primera que se queja porque la dejan hablando sola cuando el oficialismo deja el recinto sin quórum, el petrolero venido a menos, habla poco y algunos así lo prefieren.
Últimamente los cruces más significativos son entre los legisladores del PJ-FpV y Cambiemos. Y si bien algunos levantan más el tono de voz que otros, sería bueno que les recuerden que eso no significa que tengan razón.
El desafortunado rol del oficialismo se vuelve cada vez más evidente, porque incluso cuando la diputada Florencia Papaiani le envía mensajes al Gobernador desde su banca, ninguno sale a defenderlo. El que supo tempranamente el triste destino que le esperaba al ChuSoTo, fue Adrián López, quien tras renunciar a la presidencia del partido dasnevista, y dejar la presidencia de la Legislatura, se ha vuelto casi una figura decorativa. Pero no es el único, otros dan quórum y luego se van silenciosamente dejando a la oposición gritarse entre ellos.
Lo cierto es que cada banca de la Legislatura tiene un elevado costo para la ciudadanía de Chubut y sería de esperar que los legisladores hagan honor a su función, que no es sólo debatir, ni sólo presentar proyectos, o sólo pedir informes, sino todo eso y un poco más.

Y por casa como andamos

Arcioni, mantuvo este viernes una reunión en la ciudad de Esquel con trabajadores despedidos del área nacional de Agricultura Familiar y destacó el aporte que realizan en apoyo técnico a los pequeños productores de la provincia.
“Vamos a estar codo a codo defendiendo el trabajo de Agricultura Familiar”, aseguró el mandatario chubutense tras el encuentro con dirigentes sindicales de ATE Seccional Esquel y personal que venía desempeñándose en el organismo nacional.
Lo llamativo es que mientras el titular del Ejecutivo provincial parece sentirse acongojado por la situación de los despedidos del Gobierno Nacional, en la provincia continúa habiendo trabajadores en situación irregular dentro y fuera del Estado, puesto que en el sector privado se pierde empleo a diario, y desde el Gobierno Provincial no parecen tener un plan para garantizar la generación de nuevas fuentes de trabajo genuino, o políticas de desarrollo.
En tanto que el sector público la cosa es aún más compleja, porque la mayoría de los estatales se encuentran en situación regular, pero no son todos, incluso la prensa oficial emite como un logro cuando se pasa a planta a trabajadores que llevan años en situación irregular.
Así las cosas, Arcioni les aseguró a los trabajadores de Agricultura Familiar que “en la reunión con el Presidente, Mauricio Macri, le pedí que no haya más despidos y que reincorpore los despedidos”, y afirmó que “nosotros seguiremos insistiendo firmemente para que el Estado Nacional revea la decisión”. Básicamente una expresión deseo.

Endeudados

El endeudamiento externo del gobierno nacional de Mauricio Macri también fue imitado por otras quince provincias, lideradas por Buenos Aires, entre 2016 y 2017. En apenas 24 meses emitieron bonos por unos 12.200 millones de dólares, que bancos internacionales distribuyeron con entusiasmo entre inversores locales y del exterior y la devaluación ya despierta alarmas -el dólar pasó de 17 a 40 pesos entre diciembre del año pasado al viernes último-, indica un informe de Página/12.
En marzo de 2016, la gestión de María Eugenia Vidal en Buenos tomó deuda por 1250 millones de dólares a una tasa elevadísima del 9,125 por ciento. Otras emisiones se concretaron en junio (500 millones) y octubre de ese año (otros 500), y el resto en febrero y octubre de 2017. En total, 5082 millones de dólares. Fue la provincia que emitió más deuda en dólares. Del total de la deuda bonaerense, el 76 por ciento está nominado en dólares.
Un informe elaborado por Delphos Investment detalla que entre las provincias que tienen el mayor porcentaje de su deuda en dólares se ubican Santa Fe y Córdoba, con el 99 y 95 por ciento del total, respectivamente. Le siguen Chubut (86 por ciento), Buenos Aires (76), Neuquén (76), La Rioja (66), Entre Ríos (59), Tierra del Fuego (55) y CABA (54). Entre las provincias que menor porcentaje de su deuda en dólares se ubican Chaco, con 35 por ciento, Río Negro, con 40, Mendoza, con 42 y Salta, con 49 por ciento.
Con tasas altísimas en pesos en el mercado local y sin acceso al financiamiento externo, se deteriora la capacidad de pago de provincias.

Gobierno de Chubut