El ex secretario de Obra Públicas José López declaró ante el juez Claudio Bonadio que el dinero de los bolsos que le encontraron en un convento de la localidad bonaerense de General Rodríguez tenía como destinataria a la ex presidenta Cristina Kirchner.
En el marco de la investigación de los cuadernos, López agregó que Fabián Gutiérrez, ex secretario privado de la actual senadora, fue quien lo contactó en la noche del 13 de junio de 2016 para transportar los fondos al convento.
Además, el ex funcionario arrepentido confesó que había recibido la orden de “mover el dinero de lugar” y que se encontró con Gutiérrez en el Hotel City, de la calle Bolívar, para recibir el dinero. Y pensó que el hogar de monjas, con el que hacían donaciones con Julio De Vido, era un lugar seguro para guardarlo.
También le contó a Bonadio que Cristina lo llamó a mediados de 2011 para mostrarle un cuaderno donde Néstor Kirchner, fallecido en 2010, registró cómo se recaudaban las coimas, incluyendo montos, empresarios, circuito y recaudadores.
“¿Vas a ser parte de la solución o del problema?”, afirmó López que le preguntó la ex presidenta cuando le explicó la forma en la que se recaudaban los fondos, por lo que siguió trabajando para la ex mandataria.
Ahora, Bonadio podría dictar el procesamiento con prisión preventiva para Cristina Kirchner para investigar si fue jefa de una asociación ilícita. Y esperará a que la Cámara Federal analice el procesamiento para pedir su desafuero ante el Senado y proceder a la detención.
De hecho, algunos diarios nacionales ya aseguran que esto será lo que suceda.
“La sentencia que prepara (el juez federal Claudio) Bonadio recoge como dato clave la confesión de (el ex secretario de Obras Públicas) José López; dijo que, al morir su esposo (el ex presidente Néstor Kirchner en 2010), ella heredó el manejo de los sobornos”, publicó este sábado “La Nación”.
“Clarín” aseguró que Bonadio también pedirá al Senado argentino que le quite a Kirchner la inmunidad parlamentaria, un beneficio del que goza por ser senadora de la agrupación opositora Unidad Ciudadana, para eventualmente arrestarla.
Además de la acusación a la ex mandataria argentina (2007-2015), el juez también procesará a quien fue ministro de Planificación Federal durante su gobierno y el de Néstor Kirchner (2003-2007), Julio De Vido, y a su “segundo” en el área, Roberto Baratta, como organizadores de una asociación ilícita.
Por su parte, “Perfil” indicó que otros 49 involucrados en el caso, entre ellos ex funcionarios kirchneristas y empresarios, serían imputados (acusados formalmente) bajo la figura legal de “partícipes necesarios”.
Si se concreta el adelanto de la prensa, Fernández de Kirchner enfrentará el sexto procesamiento judicial desde que finalizó su mandato y el segundo pedido al Senado para que pierda la inmunidad parlamentaria de la que goza y pueda quedar detenida.
La investigación a cargo de Bonadio se inició cuando el diario “La Nación” reveló que el chofer de Baratta anotó entre 2005 y 2015 los detalles de los sobornos que iba a cobrar a distintas oficinas y empresas y a quiénes eran entregados, en algunos casos en la residencia presidencial oficial o el departamento privado de la familia Kirchner.
En el caso, conocido como “los cuadernos de la corrupción”, varios ex funcionarios y empresarios se declararon arrepentidos y lograron algunos beneficios legales, entre ellos continuar en libertad mientras avanza la causa judicial.