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El gobierno nacional impulsó la desregulación y dolarización del mercado de los combustibles, con el argumento de que los aumentos en los precios de las naftas iban a determinarse por las variaciones del petróleo internacional, pero también por las del dólar. Sin embargo, cuando el crudo -como por ejemplo el de referencia WTI. disminuyó su precio, los combustibles argentinos se mantuvieron en un ascenso que acompañó al billete estadounidense.
En casi dos años y medio de gestión macrista la nafta súper de Comodoro y Chubut subió cada vez que lo hicieron el dólar y el crudo, o cada una de esas variables por separado. Nunca tuvo descensos cada vez que el petróleo cayó en sus valores, destaca un informe de la revista El Extremo Sur. Desde diciembre de 2015 y hasta junio de este año, el precio de la nafta aumentó 96,9% y el del dólar creció un 92,4%; mientras que el WTI sólo tuvo una suba del 13,7%.

Devaluaciones reiteradas

Desde hace por lo menos tres años y medio el precio de la nafta súper sigue las variaciones del precio del dólar, pero este proceso de intensificó desde la instrumentación del libre mercado en el sector petrolero con la llegada del macrismo. El ritmo ascendente de la nafta y el dólar se sigue ahondando y es de esperar que las últimas devaluaciones de julio y agosto hagan aumentar aún más el precio del combustible y la brecha con el barril de petróleo se siga estirando.
Mientras tanto, el precio del barril Escalante de Chubut se distancia cada vez más de las variaciones alcistas de la moneda estadounidense y del precio de la súper. Desde enero y hasta noviembre del 2015, en el último año del kirchnerismo, el precio de la nafta mantuvo una variación idéntica a la del dólar, inclusive se sostuvo esa tendencia a pesar de la suba del precio del barril de petróleo internacional suscitado durante los meses de abril a junio de ese año.
En ese lapso la nafta súper aumentó un 14,4%, el dólar subió un 11,8% y el precio del WTI bajó un 3,1%.
Con los resultados de las elecciones que pusieron a Mauricio Macri en la Presidencia de la Nación y con la primera devaluación de diciembre de 2015, el dólar pegó un salto significativo y el precio de la nafta súper de Comodoro y Chubut fue subiendo pero a un ritmo menor; recién en mayo de 2016 comenzó a cerrarse la diferencia y a lo largo de toda la gestión macrista fue aumentando al compás del billete estadounidense.

Ya no reciben tarjetas

Estaciones de servicio independientes suspendieron este martes en todo el país, y hasta nuevo aviso, el cobro de los combustibles y otros productos con tarjetas de crédito en protesta contra la demora del depósito del dinero por parte de las empresas que administran los plásticos.
Gabriel Bornoroni, vocero de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos de Argentina (Cecha), confirmó la problemática a NA e indicó que el sector espera la mediación de las autoridades del Gobierno nacional.
Las autoridades de esa entidad se reunieron en diciembre del año pasado con el secretario de Comercio Interior, Miguel Braun, y en julio insistió por la problemática en un encuentro con el ministro de Producción, Dante Sica, pero no se han logrado avances en línea con los reclamos del sector.
Las empresas que administran las tarjetas de crédito realizan una retención del 1,3% del monto de cada venta de las estaciones de servicio y depositan el dinero en las cuentas de los expendedores recién 28 días después.

Sin financiamiento

“Algunos expendedores que son pymes o micropymes no tienen la fortaleza financiera para resistir 28 días a la espera de que las tarjetas depositen el dinero”, explicó Bornoroni ante la consulta de NA.
Ante esa situación, los empresarios independientes cuyas estaciones no son propiedad de las petroleras decidieron operar sólo en efectivo o a través del cobro con tarjetas de débito, que tiene un plazo de depósito de 24 horas.
Bornoroni dijo que la problemática “es a nivel país”, aunque aclaró que no todas las estaciones de servicio independientes han decidido cortar los pagos con tarjetas de crédito porque esto representa gran parte de sus ventas.
“Es un problema que se agravó con la crisis económica. Antes, el 25% de las ventas se hacían con crédito y ahora eso superó el 55%. Ante la suba de precios, la gente busca financiarse más para llenar el tanque”, explicó.
Esa situación lleva a que se genere “un hueco financiero” en las estaciones de servicio que deben esperar hasta casi un mes para hacerse de más de la mitad de su propia recaudación por ventas realizadas.

Gobierno de Chubut