En la ciudad de Trelew, el Ministerio Público Fiscal, representado por la fiscal general Griselda Encina, imputó a Laura Vargas por el homicidio de Rosa Acuña y solicitó su prisión preventiva. En lo día de ayer, a partir de algunos testimonios, se produjo la detención de tres personas más, dos de ellas también mujeres, involucradas en el hecho.
En ese marco, la jueza Ivana González impuso la apertura de investigación y la prisión preventiva a Vargas por el término de dos meses.
Laura Vargas fue detenida en Trelew el pasado 5 de septiembre por la Brigada de Investigaciones, sospechosa por haber tenido una discusión con Rosa Acuña en el domicilio que ambas compartían pero que sería de propiedad de la detenida. Allí habría a golpes a la víctima, para luego trasladarla a un descampado ubicado en Mosconi Norte y Burmeister, donde la habría prendido fuego acabando con su vida.
El cuerpo cabonizado fue hallado el día 3 de septiembre a las 14:30 por un testigo, a 550 metros del domicilio de la imputada y a las 18 se llevó adelante la autopsia por parte del cuerpo médico forense que concluyó que la exposición al fuego fue la efectiva causa del fallecimiento. Por otra parte, se cuenta con el informe policial que detalla que el día 2 a la 1:10 horas se intervino en el mismo domicilio debido a quejas por ruidos molestos, quienes fueron atendidos por Laura Vargas y Rosa Acuña, que manifestaron estar festejando el cumpleaños de la última.

Testigos y primeras pruebas

La Fiscalía también señalo que cuenta con testimonios con identidad reservada. Según el Ministerio Público Fiscal, dos de esas personas dijeron haber estado en el lugar, asegurando que allí se encontraban Rosa, dos chicas más y otro chico, además de Laura. Manifestaron que se retiraron a las 3:30, asegurando sobre agresiones que se daban entre la imputada y la víctima en distintos lugares de la casa.
Por otro lado, la Fiscalía también mencionó el hecho que Laura Vargas acudió a una comisaría a declarar que había visto por última vez a Rosa el día 30 de agosto, ratificando que se trataba de su comadre, ya que su amiga era madrina de uno de sus hijos. En un claro intento de generar una coartada, aseguran.
Otros testimonios indican que entre las 5 y 5:30 se escucharon desde esa vivienda golpes y gritos de una chica pidiendo auxilio. También se encontraron manchas de sangre en diversos lugares de la casa, las que deberán peritarse, como también herramientas carbonizadas halladas en el sitio, observándose por otro lado cartuchos de escopetas antimotines, vainas y cargadores.
La fiscal calificó provisoriamente el delito endilgado a Vargas como homicidio agravado por ensañamiento y solicitó la prisión preventiva por el término de seis meses, igual al tiempo que dura la investigación. Argumentó sobre los peligros de fuga y entorpecimiento, este último riesgo procesal a sabiendas que restan innumerables diligencias y al ver la violencia desplegada por la imputada, estimando como probable la autoría y las acciones que se podrían reiterar con posibles testigos que podrían ser objeto de amenazas e intimidaciones.

Nuevas detenciones

Posteriormente, la doctora Encina hizo saber que se había recibido en las últimas horas la declaración de un hombre que dijo haber sido llamado por Vargas para aportar su vehículo aquel día, con el fin de trasladar elementos en el baúl, coincidiendo con otros testimonios aportados. Pero expresó que en ese momento estaban Laura y dos mujeres más, por lo que se dispuso la detención, tanto de la persona declarante y de las mujeres mencionadas. Fue allí que la jueza Ivana González hizo saber que durante la mañana había dispuesto la detención de éstas y se estaba enterando en ese momento de los procedimientos solicitados cumplidos.
El defensor Sergio Rey fue anoticiado en ese mismo momento, y pidió la identidad de los detenidos, indicando que esto incidía fuertemente en la estrategia de defensa, por lo que se dispuso un cuarto intermedio con el objetivo de ordenar la información que surgía al respecto.

La imputada negó todo

Una vez reiniciada la audiencia habló Laura Vargas, quien negó haber tenido problemas con Rosa y dio la versión acerca que la víctima había llegado en un auto rojo desde Puerto Madryn en compañía de otra amiga y también algunos chicos, uno de ellos con una moto. Aseveró que luego del festejo de cumpleaños, Rosa se había ido en aquel auto con aquella amiga a las 6:30 aproximadamente, pero señaló que una de las autoras del hecho sería esa chica, quien resulta ser una de las nuevas detenidas, a quien habría escuchado amenazar a Rosa y también la amenazó a ella con quemarle la casa si decía algo, explicando que por eso acudió a la policía y dio otra versión.

Municipalidad de Trelew