El presidente Mauricio Macri expresó ayer su “orgullo” por lo que el país está haciendo y pidió “respetar al otro”, al inaugurar el Puente Olímpico Ribera Sur, que conectará a Lanús, en el sur del conurbano bonaerense, con el barrio porteño de Villa Soldati.
“Estamos orgullosos de lo que estamos haciendo”, afirmó el máximo mandatario al encabezar el acto acompañado por la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal; el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el intendente de Lanús, Néstor Grindetti.
Macri destacó la importancia de “respetar al otro” y afirmó que el Gobierno nacional apunta a que el país sea “parte del mundo”.
“Los argentinos somos buenos cuando nos proponemos objetivos claros”, indicó el jefe de Estado.
El Jefe de estado volvió a hacer hincapié en que la sociedad quiso un cambio y que el Gobierno transita por el camino correcto, pese a las dificultades económicas. “Vivo caminando el país y hablando con ustedes y este es el camino. Falta, nos está costando mucho y estamos poniendo el hombro”, dijo.
“Este es un equipo que no es perfecto. La perfección no existe, pero nadie puede dudar que es un equipo con buenas intenciones, con honestidad con un eje profundo en el hacer. Porque a las palabras se las lleva el viento: a este puente no”, enfatizó.
Sobre la obra resaltó: “Con esta obra queremos demostrar que las cosas las podemos hacer respetando fechas de inicio y de finalización y sin que nadie se lleve un mango. Demostrar que los argentinos somos mejor de lo que hemos hecho por décadas es lo que estamos haciendo. Lo hacemos porque queremos ser felices, que la sociedad se base en el dar, en el amor”.
El puente, que costó 300 millones de pesos, será usado por 300 mil vehículos por día, de los cuales el 20 por ciento serán camiones. Servirá para aliviar a otros puentes cercanos, como La Noria y Alsina.