La lucha por la igualdad de la mujer en Marruecos dio el miércoles un paso de gigante al poner en efecto una largamente esperada Ley que prohíbe “los actos de acoso sexual, agresión, explotación o maltrato de la mujer”, según anunció la ministra de Solidaridad, Mujer, Familia y Desarrollo Social, Bassima Hakkaoui. Gracias a la nueva legislación, los matrimonios forzosos, una práctica muy extendida en el mundo árabe, también quedarán prohibidos.
Sin embargo, diversas organizaciones nacionales e internacionales han indicado que la ley contiene graves lagunas que cuestionarán su efectividad, especialmente, porque no contiene una guía para la policía, fiscales y jueces sobre cómo llevar e instruir los casos de violencia sexual, según expresó Human Rights Watch (HRW). Para Nouzha Skalli, ex ministra marroquí de Solidaridad y Mujer, la Ley está mermada porque “no tiene en cuenta muchas de las definiciones, en el ámbito internacional, sobre violencia contra la mujer”. Como ejemplo puso los casos de violación por parte del marido, los cuales no están criminalizados bajo la nueva legislación.
Es muy probable que las protestas ciudadanas por el caso de Khadija Okkarou, la joven marroquí de 17 años que fue secuestrada, violada y agredida durante dos meses por 15 hombres, 12 de los cuales están detenidos, hasta que fue liberada en agosto pasado, haya precipitado la implementación de la nueva ley. Más aún si se tiene en cuenta que el Rey Mohamed VI recibió una petición con miles de firmas para que asistiera a la joven, cuyo caso será tratado por los tribunales marroquíes el próximo 10 de octubre.