Organizaciones sociales se concentraron en el Obelisco y marcharon hasta la sede de la ANSES para reclamar un aumento de emergencia de la asignación universal por hijo, las jubilaciones y las pensiones mínimas y los subsidios por los programas de empleo que quedaron rezagados tras la última corrida cambiaria que llevó el dólar a 40 pesos.
“Fuera el FMI. Basta de Hambre”, fue la consigna con la que se movilizaron las agrupaciones que forman parte de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, Barrios de Pie, la Corriente Clasista Combativa, el Frente de Organizaciones en Lucha y el Frente Popular Darío Santillán.
“El Gobierno tiene que reflexionar sobre la situación que se vive en los barrios populares. Hay que tomar medidas de emergencia para que no haya un desborde social. Es desesperante porque literalmente hay hambre, nuestros pibes y pibas comen apenas una vez por día y gracias a los comedores comunitarios”, sostuvo Esteban Castro, secretario general de CTEP, quién advirtió que “está en riesgo la paz social”.
Desde el frente Darío Santillán pidieron al Gobierno una respuesta para “los sectores más castigados” y exigieron que se revea el rumbo de la política económica “porque hay millones de personas que están en una situación desesperante”. “Con las recetas del Fondo Monetario no hay futuro posible. Es una burla que el presidente Macri diga que la está pasando mal, cuando hay millones de familias que se caen del mapa todos los días y que no tienen ni para comer”, remarcó Dina Sánchez, referente de esa organización.
“Estamos atravesando una crisis que llevara al país a un estallido social con millones de pobres que saldrán a las calles en búsqueda de comida. Los únicos saqueadores que existen habitan en la Casa Rosada”, advirtieron desde el FOL en referencia al acuerdo firmado con el FMI. “Vamos a defender el poder adquisitivo de los más pobres, de los precarizados en las calles”, afirmó Marianela Navarro, de esa agrupación.

Hay 500 piquetes por mes

Con la expansión de la crisis crece la conflictividad social. Según el último relevamiento de la consultora Diagnóstico Político sobre cortes de calles, en agosto se registraron 507 piquetes, lo que representó un “salto” de 21% respecto de julio.
Con esa cifra, el 2018 se encamina a marcar un nuevo récord desde 2009, cuando la firma DP comenzó a contabilizar las protestas callejeras. En los ocho meses del año ya hubo 3.858 piquetes, contra 3.274 de igual período de 2017, un 18% más. “El 2018 se sigue perfilando para superar holgadamente la cifra de cortes del año pasado”, remarcó el informe al que accedió el sitio Ámbito.com. El año pasado cerró con 5.221 cortes de tránsito. En nueve años fueron más de 45.000.