El ‘World Silver Survey 2018’, difundido en forma simultánea en Londres y Washington, llegó también al país y reveló qué puesto ocupa Argentina en la producción mundial de plata.
Lo cierto es que según el análisis, la extracción de plata en el país cayó a los valores más bajos desde el 2013. Se debe a que la Argentina se mantuvo, durante 2017, como la décima productora mundial de plata, pese a que sufrió en el año un retroceso de 14,1% en la extracción del metal, informó el “World Silver Survey 2018”, difundido en forma simultánea en Londres y Washington. La producción local de plata, precisa el estudio, descendió el año pasado por segundo período consecutivo y totalizó 824 toneladas, frente a las 959 toneladas de 2016.
El relevamiento confeccionado en forma conjunta por The Silver Institute y Thomson Reuters destaca que la producción minera en la Argentina cayó “a su nivel más bajo desde 2013, debido a la menor producción de su mina de plata más grande”. El análisis constata que la producción en Puna, una empresa conjunta recientemente formada entre Pirquitas, de SSR Mining, y Chinchillas, de Golden Arrow Resources (75% y 25%, respectivamente), cayó en 4,2 millones de onzas (132 toneladas).

Bajas y altas

Esa baja fue consecuencia de que las actividades a cielo abierto de la mina San Miguel, Jujuy (en el proyecto Pirquitas), “cesaron en enero de 2017”. SSR Mining, sin embargo, informó que el avance del proyecto Chinchillas, que contempla la construcción de una mina a cielo abierto y una infraestructura de apoyo, suministrará mineral a partir de la segunda mitad de 2018 a las instalaciones de procesamiento de Pirquitas, durante un período de explotación activa de ocho años.
De acuerdo con el estudio de The Silver Institute y Thomson Reuters, la Argentina figura con dos de las mayores minas de plata del mundo. En el puesto 13° se ubica la mina San José, Santa Cruz, operada por Hochschild Mining Plc., con sede en Londres, y la canadiense McEwen Mining Inc, con 6,4 millones de onzas producidas en 2017 (frente a las 6,7 millones del año anterior).
Luego, en el nivel 14° se encuentra la mina Puna, que bajó su producción de 10,4 millones de onzas en 2016 a 6,2 millones el año pasado. La mina de plata más grande del planeta es la de Saucito, en México, operada por Fresnillo Plc., con una producción anual de 21,2 millones de onzas, y el país norteamericano lidera el ránking global de producción del metal, con 98,3 millones (seguido por Perú con 39,2 millones).

Poco valor agregado nacional

En otro orden, el informe destaca que las aplicaciones industriales de plata en la Argentina insumieron 23 toneladas en 2017, una menos que el año anterior, lo cual representó el nivel más bajo del último decenio. El uso del metal para la confección de joyas y utensilios, en cambio, pasó de 10 toneladas en 2016 a 11 el año pasado, pero se ubica aún por debajo de los niveles de 13 toneladas de los años 2013 y 2014, puntualiza el estudio.
La plata, si bien es habitualmente más reconocida como un metal precioso, se usa en un 60% para usos industriales. Por eso, la oportunidad de revertir su actual tendencia negativa del negocio, estaría incentivada, en el corto plazo, por la demanda de las energías renovables. en particular, de la solar. Y también, de la industria electrónica, por el crecimiento de la fabricación de autos eléctricos.
En este contexto, según estimaciones de la consultora Abeceb, las exportaciones de plata argentina pueden llegar a crecer en unos US$ 900 millones anuales, una vez que entren en producción los tres principales proyectos de extracción de este metal que están ubicados en las provincias de Jujuy, Chubut y Santa Cruz.
El dato fue parte de un estudio que se dio a conocer, hace pocos días, en un seminario sobre “Usos industriales de la plata”, que se desarrolló en el Sheraton de Retiro y estuvo organizado por la multinacional Pan American Silver Argentina y la Cámara Industrial de Puerto Madryn (CIMA). Según estimaciones del Banco Mundial, también presente en la reunión, “la producción de energía a través de fuentes renovables como la fotovoltaica y la eólica van ampliar la demanda global de minerales, para cumplir con los objetivos de reducción de emisiones de carbono asumidos por los países hacia 2050”.

Con reservas

La Argentina tiene el 2,5% de las reservas de plata de todo el mundo, según cifras de la secretaría de Minería. El experto destacó, además, que hoy “no existen ni se avisoran sustitutos sintéticos a los minerales, con lo que la demanda de estos productos para hacer frente al calentamiento global está garantizada, en contraposición con lo que sucede con los hidrocarburos, que están siendo reemplazados por otras fuentes de energía”.
“Prevemos que de aquí a 2025 se consolide la demanda de plata en el mercado mundial, lo que sostendrá la rentabilidad de las inversiones para desarrollar ese mineral en Argentina. Sobre todo, por las industrias de energía fotovoltáica y automotriz”, coincidió Javier Cao, líder de proyectos para mercados de energía, minería e infraestructura de Abeceb.
En cuanto a los precios del metal, las perspectivas no serían demasiado buenas dado que el precio de la plata está asociado al del oro. Es decir, tendrían esa influencia negativa, aunque la demanda industrial podría atenuar ese impacto, según los expertos.

Gobierno de Chubut