Desde la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advierten que los recursos genéticos para la alimentación y la agricultura son la materia prima de la que el mundo depende para mejorar la productividad y calidad de los cultivos, la ganadería, la silvicultura y la pesca, así como para mantener poblaciones saludables de especies silvestres. Por esto, la conservación y uso sostenible de los recursos genéticos para la alimentación y la agricultura es un aspecto central de la seguridad alimentaria y la nutrición. Conservar y utilizar un amplio abanico de diversidad, tanto entre especies como dentro de las especies, significa garantizar opciones para responder a los retos del futuro.
En este aspecto, en Chubut, el gobierno provincial, a través del Ministerio de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable, elaboró un proyecto de normativa para regular el acceso a los Recursos Genéticos y la participación justa y equitativa en los beneficios que deriven de su utilización. Refiriéndose con “utilización de los recursos genéticos” al proceso de investigación y desarrollo sobre la composición genética o bioquímica que contribuye a incrementar el conocimiento científico, desde investigaciones científicas básicas hasta el desarrollo de productos comerciales que contribuyan al bienestar del ser humano.

El papel del Estado

De aprobarse esta normativa, la utilización de estos recursos para investigación dependerá de una autorización estatal, es decir, los posibles usuarios de recursos genéticos deben obtener el consentimiento fundamentado previo antes de acceder. La participación en los beneficios está sujeta a obligaciones contractuales reflejadas en condiciones mutuamente acordadas. Si de esa investigación surgiere un uso comercial, la provincia a través de la autoridad de aplicación de la ley, negociará la distribución de los beneficios que pueden ser monetarios, como la participación en las regalías (porcentaje de la facturación por año calendario de las ventas del producto), o no monetarios, en el caso del desarrollo de capacidades para la investigación y el conocimiento, entre otros.
Desde el Ministerio aseguraron que Chubut es una provincia con una gran riqueza en recursos genéticos y diversidad biológica, “por lo que resulta muy importante contar con una normativa para su conservación y uso sostenible. Es una provincia proveedora de recursos genéticos”, señalaron.
De esta forma, mediante esta normativa, en cumplimiento del Art 124 de la Constitución reconociéndose el dominio originario de los recursos naturales a las provincias, se declarará a los recursos genéticos de dominio público provincial, considerándose un recurso natural. Además, proporcionará medidas reales para asegurar la conservación y el uso sustentable de la biodiversidad.
Al mismo tiempo, explicaron que en la elaboración de esta normativa y para su puesta en práctica se realiza un trabajo en conjunto con diversas áreas del Estado Provincial que tienen injerencia en los distintos recursos naturales y en la investigación científica. Por ello son y han sido parte de este trabajo encabezado por el Ministerio de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable de la Provincia, los Ministerios de Producción, a través de sus Subsecretarías de Ganadería y Agricultura y de Bosques, el Ministerio de Turismo a través de su subsecretaría de Áreas Protegidas, la Secretaría de Pesca, Secretaría de Ciencia y Tecnología y la intervención de Asesoría General de Gobierno.

¿Qué es el Protocolo de Nagoya?

El Protocolo de Nagoya es un acuerdo internacional del Convenio de Diversidad Biológica. Impulsa notablemente el tercer objetivo del Convenio, ya que proporciona una base sólida para una mayor certeza y transparencia jurídicas tanto para los proveedores como para los usuarios de recursos genéticos. El objetivo del Protocolo es asegurar el reparto justo y equitativo de los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos por medio del acceso apropiado, contribuyendo a la conservación de la diversidad biológica y la utilización sostenible de sus componentes. Se aplica también a los conocimientos tradicionales asociados a los recursos genéticos y a los beneficios de la utilización de dichos conocimientos.
El Convenio sobre la Diversidad Biológica entró en vigor el 29 de diciembre de 1993. Este Convenio es el único instrumento internacional que aborda de manera exhaustiva la diversidad biológica.
Argentina ratifica su adhesión al Convenio sobre Diversidad Biológica mediante la Ley N° 24.375 del 3 de octubre de 1994 y luego adhiere al Protocolo de Nagoya por la Ley N° 27.246 del 26 de noviembre de 2015.

La prueba piloto en Chubut con los guanacos

En la provincia de Chubut, desde el año 2017, se está implementando el Proyecto PNUD 16/G54 “Promoviendo el Protocolo de Nagoya en Argentina”, en el cual el Ministerio de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable es el punto focal a nivel provincial.
Su objetivo principal es contribuir a la implementación a nivel nacional del Protocolo de Nagoya mediante el fortalecimiento del marco nacional normativo de acceso y distribución de beneficios (ABS). El mismo incluye tres componentes que aportan a la conservación de la biodiversidad de importancia global.
El fortalecimiento del Marco normativo de ABS y formación de capacidades para facilitar la implementación de la ley 27.246 (aprobación del Protocolo de Nagoya) a nivel nacional y provincial. Contribuir a la conservación y el uso sostenible de los recursos genéticos derivados de la población de guanacos, mediante el fortalecimiento de los planes de manejo Nacional y Provincial para la conservación y uso sustentable de guanacos, y la elaboración de un Protocolo de muestreo para el estudio del estado sanitario de la población en la provincia del Chubut;
Y facilitar, entre otras cosas, el desarrollo y testeo de un producto anti-diarreico basado en nano-anticuerpos VHH de guanaco. Ya que el proyecto piloto del INTA utiliza recursos genéticos de guanacos para desarrollar un producto anti-diarreico. Al mismo tiempo, el INTA como “usuario” aplicó para el acceso al recurso genético de guanacos silvestres y se negociarán los beneficios monetarios y no monetarios con la Provincia como “proveedora” del recurso.
A pedido de la provincia se incorporó en el primer componente la elaboración de la normativa provincial dado el trabajo que la provincia ya había iniciado en este sentido. El proyecto de ley redactado, que por sobre todas las cosas pretende promover y alentar la investigación que contribuya a la conservación y utilización sostenible de la diversidad biológica, proporcionar seguridad jurídica, claridad y transparencia mediante un procedimiento operativo, claro y ágil para los usuarios de los recursos genéticos, donde el Ministerio de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable como Autoridad de Aplicación del Protocolo de Nagoya, es quien recepciona la documentación, evalúa los proyectos en forma conjunta con las diferentes autoridades competentes, emite las autorizaciones correspondientes y establece los mecanismos de participación en los beneficios que devienen de su uso.

Capacitaron en inseminación ovina

Profesionales veterinarios y ganaderos de Santa Cruz, Buenos Aires, Chubut y La Pampa realizaron la capacitación en criopreservación de semen ovino e inseminación laparoscópica en el Centro de Reproducción Animal implementado por el Gobierno Provincial en el predio de la Estación Experimental Agropecuaria de INTA Trelew.
Durante tres jornadas, se capacitaron en técnicas de congelamiento de semen e inseminación artificial intrauterina por laparascopia asociados al desarrollo de planes de mejoramiento genético en ovinos.
El Centro de Reproducción Animal, inaugurado en marzo de 2017, es una iniciativa conjunta ejecutada por CORFO Chubut a cargo de Hernán Alonso, y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) que busca mejorar los estándares de calidad de la producción ganadera local.
El objetivo general es contribuir a la reactivación de la ganadería bovina y ovina de la provincia de Chubut, con énfasis en la producción especializada de carne, mediante la obtención y distribución de material genético de alta calidad para mejorar los estándares de producción que respondan a los lineamientos de política nacional y exigencias del mercado interno e internacional.
“En producción animal el mejoramiento genético está dependiendo en gran medida de los avances científicos que se alcancen en el campo de las biotecnologías. De esta manera la inseminación artificial ha significado a la fecha el mayor impacto en los programas reproductivos y de mejoramiento genético”, señaló Andrés Buffoni, médico veterinario y director del centro, y agregó que “el empleo de semen congelado ha generado también un gran impacto en el mejoramiento genético, que permite aumentar el flujo de material genético de las cabañas facilitando también su comercialización nivel internacional, evitando el traslado de reproductores y disminuyendo los riesgos sanitarios”.

Equipamiento de última tecnología

El equipamiento consta de corrales móviles, ecógrafo móvil, un microscopio trinocular, una microcentrífuga para procesar muestras, dos microscopios de fluorescencia, y un sistema de análisis de calidad seminal digital único en la zona, que permite trabajar con muestras de semen de distintas especies, las procesa a través de la imagen, mide la movilidad, el porcentaje de espermatozoides vivos, fermentación de ADN y permite profundizar en prestar servicios, en preservación de semen.
Además, cuenta con siete termos criogénicos de congelamiento, tres de 47 litros, que acumula 4.000 dosis de semen; dos medianos de 20 litros y dos de transporte de 12 litros, que trabajan a 196 grados bajo cero para mantener embriones y ovocitos. También cuenta con un laparascopio para inseminación artificial intrauterina en ovino y una endocámara que permite facilitar la tarea en las capacitaciones.

Gobierno de Chubut