En la décimo primera sesión ordinaria del Concejo Deliberante de Rawson, desarrollada el pasado 22 de agosto, se aprobó la declaración impulsada por el edil Daniel Paredes (Hacer por Rawson) respaldando el trabajo artesanal realizado por quienes trabajan las pieles de pescado como producto destinado a la marroquinería.
El instrumento declarativo reza, “declara de Interés Municipal la producción de artículos de marroquinería a través del curtido de piel de pescado”.
Y en el segundo artículo se le reclama al, “Poder Ejecutivo Municipal realice las gestiones pertinentes ante las autoridades provinciales de la Secretaría de Producción, Turismo y otros organismos públicos o privados a fin de favorecer acciones que tiendan al desarrollo de esta actividad productiva y artesanal en nuestra ciudad”.
A modo de antecedentes, se cita en los considerandos que, “en el año 2012 se brindó una capacitación en nuestra ciudad sobre la producción de artículos con cuero a partir de piel de pescado, donde tuvo como objetivo curtir las pieles de algunas de las especies como la merluza, y pieles de aguas continentales como pejerrey y trucha que son comercializadas en el mercado local, haciendo de ellas un material susceptible de ser integrado como insumo primario o secundario en la confección de indumentaria y accesorios”.
Sostiene el concejal que, “se debería aprovechar el proceso de curtido con el propósito de conservar nuestro medio ambiente, donde el pescado se comercializa fileteado y la piel se desecha”.
Indica luego que, “esta actividad posibilita la generación de trabajo en la localidad y capacitar en prácticas de curtiembre y manufacturas de cuero a empleados y trabajadores de la pesca”.
Paredes manifiesta al argumentar su pedido de respaldo que, “ya existen, en nuestra ciudad, artesanos curtidores de piel de pescado” y añade que, “el desarrollo del proyecto productivo está prácticamente listo y a la espera de empresarios marroquineros interesados en invertir en su distribución y comercialización”.
Tras lo cual el pronunciamiento pretende, “dar a conocer y promover la actividad, acompañar a sus productores, favorecer el desarrollo tecnológico, como así también generar incentivos para la actividad, tanto en la habilitación de los establecimientos como en el producto resultante de su elaboración y comercialización”, concluye.