Por Trivia Demir

El gobierno nacional parece haber encontrado en la política de `amagues´ el mecanismo para empantanarle el juego a la oposición y de paso tratar de mantener bajo control al interior, desmadrando los intentos de armados de operativos en bloques tras objetivos comunes, y de paso disimulando las negociaciones en danza. La noticia que en realidad es la no-noticia, ya que nada de lo que se amagó sucedió, fue que Nación dejó sin efecto otro amague, esta vez la promovida quita de las asignaciones familiares. Un ´logro´ que no fue de nadie y de todos, ya que así como intentó adjudicárselo el arcionismo invocando las medidas judiciales que interpuso, también se lo adjudicó el massismo por las fuertes argumentaciones de su bloque de legisladores nacionales con Graciela Camaño a la cabeza, y también se lo autopromovieron otras provincias que hicieron su parte en el griterío de reclamos. Cómo sea, el amague fue de Nación y también la dádiva, dejando a cambio `jugar un rato a la política´ a un peronismo de centroderecha que otras vez evidencia un trabajo en tándem bastante claro y dándole letra a el resto del avispero K y no K por unos días. En el medio fungieron sin embargo otras medidas poco positivas para el pueblo, mientras cada cual de los articuladores de la pantomima parece haber sacado su rédito. Como por ejemplo que Cambiemos se terminó alzando con el dictamen de mayoría para declarar la validez del DNU que eliminó el Fondo Sojero, y ahora deberá pasar por el Congreso la aplicación del cobro de 3 o 4 pesos por dólar exportado, y que según entendidos en la materia, a Chubut le impacta en más de 11 mil millones de pesos.

Un poco de `orejeo´

Más allá de que cada uno atiende `su juego´, no todo fue tan fácil, y la urgencia de cerrar el presupuesto 2019 casi 4 meses antes de finalizo 2018, sigue haciendo ruido por más comparsa que se arme. Ayer los ministros del Interior, Rogelio Frigerio; y de Hacienda, Nicolás Dujovne, ofrecieron una conferencia de prensa luego de la reunión con varios gobernadores con miras a agilizar esta aprobación que el Gobierno llevará al Congreso el próximo 15 de septiembre.
Si bien lo más importante del encuentro iba a ser la foto que simbolizara la unidad entre la Nación y las Provincias, Dujovne dejó entrever que se realizará una revisión de las rebajas impositivas pactadas en el consenso fiscal anterior.
Esto tenderá a compensar los ajustes que el Gobierno planea para el Presupuesto, según también quedó claro en la participación de los mandatarios. En esta sintonía se mostró el salteño Juan Manuel Urtubey, uno de los peronistas con mejor llegada a la Rosada, quien dejó claro que el acuerdo supone una cuestión de “ingresos y de egresos”. Un visitante `ilustre´ reciente de Chubut que terminó de completar la oficialización de la alineación de Arcioni con el Frente Renovador.

Adenda al Pacto Fiscal

Dujovne adelantó que el Presupuesto para el año próximo se debatirá en el Congreso, donde los legisladores podrán proponer modificaciones.
“Lo que vamos a estar trabajando en los próximos días es en una firma una adenda al pacto fiscal que será ratificado en el Congreso que se agregaría al consenso del año pasado. Eso implicaría una rebaja en el impuesto de sellos, no así de ingresos brutos. Y en bienes personales, en el consenso fiscal anterior, había un impedimento de modificar el impuesto sin acuerdo de las provincias, el consenso levanta esa restricción. Será el Congreso el que deba realizar modificaciones”, completó el ministro.

Operativo clamor

Por su parte, Urtubey señaló que “hay consenso en que la Argentina debe tener una ley de presupuesto” y remarcó “es un esfuerzo entre todos” para agilizar la baja del déficit el año que viene.
“Desde la oposición coincidimos en que el equilibrio fiscal es una condición necesaria pero no excluyente. El debate se va a dar en las dos cámaras del Congreso”, completó el mandatario provincial.
En tanto que el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdes, señaló que “el Presupuesto de la Nación es vital para que las provincias sepan cómo se va a invertir” y pidió que “cada provincia tenga su presupuesto como una señal”.
En tanto que el mandatario de Neuquén, Omar Gutiérrez, calificó como “importante trabajar desde el vamos para la búsqueda de un presupuesto justo y equitativo, que todos coincidimos en que tenga que haber un equilibrio fiscal”, además de pedir “que se fortalezcan las economías regionales y las cuentas fiscales”.
“Es muy importante que hayamos podido dialogar con todos los gobernadores, el presidente y los ministros antes de que se presente el Presupuesto. Nos da tiempo para trabajar para que esté ampliamente consensuada para que su trámite sea más ágil”, completó.

Los ausentes y los conscientes

Lejos de la rápida alineación que mostró el massismo y otros gobernadores afines a la Rosada, el gobernador de La Pampa, Carlos Verna, aseguró que no apoyará un Presupuesto 2019 que plantee un recorte de fondos para la salud pública y el programa alimentario.
“Quiero saber cuál va a ser el recorte en salud, si va a estar el plan Incluir, el plan Remediar y el programa alimentario. Si esos programas no están no lo vamos a votar”, dijo el mandatario pampeano.
Verna ya advirtió al Gobierno: “No vamos a votar un Presupuesto con ajuste. La irresponsabilidad no es votar no un presupuesto, la irresponsabilidad fue del Gobierno por ir al Fondo Monetario Internacional. Yo no tomé esa decisión, la tomó el Gobierno sin preguntarnos”, se quejó Verna.
Además, dijo que él no va a aceptar el traspaso de los subsidios al transporte ni a la tarifa eléctrica porque la provincia no tiene margen para afrontarlo, por lo que si lo traspasan habrá aumento de tarifas.
En un tono más ameno para el oficialismo, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, aseguró que hay en las provincias decisión de “acompañar” el Presupuesto 2019, pero aclaró que hoy no se va a firmar nada.
“La decisión general es acompañar el Presupuesto porque de esta manera estamos dando previsibilidad y seriedad a la economía argentina”, dijo el mandatario rionegrino.
No obstante, resaltó los puntos que provocan rispideces entre el gobierno central y las provincias al evaluar que la reducción de gastos, la eliminación del Fondo Federal Solidario y el traspaso de los subsidios al transporte y a la energía “son montos difíciles de resolver”.
En la misma línea, indicó que “algunos gobernadores” están de acuerdo con “hacer esfuerzos” como aceptar la eliminación del Fondo Federal Solidario y los subsidios al transporte, pero otros no.
“Lo más probable es que hoy estemos muy cerca del acuerdo general. Pero no habrá firma. Tendremos que esperar que el Gobierno envíe el Presupuesto al Congreso para analizar en detalle cada punto”, afirmó Weretilneck.
De Arcioni, oficialmente se supo de manera escueta que en unos breves minutos que habría tenido con Mauricio Macri, concretamente la habría cortésmente reclamado la impensada reparación histórica para Chubut, le habría cuestionado los despidos de los empleados de Agricultura en Trelew y habría mencionado la situación del SENASA. No es que todo eso no sea creíble, sino que el remate sería lo increíble, donde según los voceros oficiales de Arcione, el escribano comdorense le habría tirado una `chicana´ como al pasar a Mr Presidente al decirle que entiende la importancia de que la Nación cuente con Presupuesto en 2019, ya que el sabe muy bien lo que significa gobernar sin ese instrumento, ya que aún hoy tiene el reconducido de 2017 debido a que la Legislatura no le aprobó el actual, sobre todo por falta de acompañamiento de las manos precisamente de Cambiemos. Toda una demostración de fortaleza política, si realmente fue así…

Fuentes: NA, MI, IProfesional, propias