La figura del juez de Garantías de Avellaneda, Luis Carzoglio, tomó especial relevancia esta semana, luego de que rechazara el pedido de detención que pesaba sobre Pablo Moyano, en la causa que lo investiga por integrar una supuesta asociación ilícita en el Club Independiente. En ese sentido, el magistrado volvió a hablar de aprietes y aseguró ser imparcial.
“Sigue la publicación de algunas cosas que ya ni vale la pena comentar. Es el precio que uno tiene que pagar por ser imparcial. Ante los sumarios que tengo en la Corte por la dedicación que doy a mi función, siempre comienzo mis descargos haciendo mención a tres fragmentos, entre ellos una definición de Ricardo Lorenzetti, otra del Papa Francisco y el reglamento de los tribunales del Perú de 1829 de San Martín”, indicó.
Además, remarcó: “Son las premisas que me guían en cada resolución que tomo, porque sé que las resoluciones tienen eco y pueden ser atacadas y acusadas de ser parcial. Yo asumo los riesgos que eso determina en Argentina. En el reglamento de los tribunales del Perú, San Martín dice que cuando cae el poder judicial de un país, cae el país, desaparece la República. Todos los días trato de dar señales de que el poder judicial no va a desaparecer y ahora pago el precio de eso”.
A pesar de mantenerse firme en su postura, Carzoglio se emocionó al agradecerle a su familia que lo acompaña y que la está pasando muy mal. “No es justo que trabajando decentemente y de forma transparente uno tenga que atravesar estas cosas”, sentenció esta mañana, al dar una entrevista al programa radial que conduce Gustavo Sylvestre.
Asimismo, aseguró que las amenazas aparecieron en esta causa en especial. “Eso me llevó a dar la conferencia de prensa, de la cual no me arrepiento a pesar de ser perfil bajo. Lo que pasa en este momento con el poder político y la justicia no es nuevo. Tengo el privilegio de haber vivido más de cuatro décadas de la historia argentina, y por eso me considero con autoridad moral para decir que esto no es producto de ahora”, lanzó.