Por Trivia Demir

Un informe que ofrece perspectivas levemente alentadoras, aunque sea en el marco de la “timba financiera” provincial, muestra a Chubut como una de las provincias con mayores oportunidades de ubicar su profusa producción de bonos. Según el informe publicado por Ámbito Financiero de autoría de Julián Guarino, el panorama dista mucho del que se tenía hace exactamente un año cuando las perspectivas positivas con Argentina empujaban los precios y no se tenían noticias sobre suba de tasas en EE.UU., las peleas entre Trump y China no eran tan fuertes o la suba del dólar no había anegado la realidad financiera local. Después de haber atravesado fuertes ciclos bajistas, hoy la renta fija busca sus propias “bandas” con CDS a 5 años en 630 puntos. En ese contexto, la recuperación de la renta fija local en dólares tiene su correlato en los bonos provinciales con un incremento de hasta el 10% en los tramos más cortos para los últimos días.
Después de alcanzar tasas de hasta 13% en dólares, algunas emisiones continúan atractivas por varios motivos. En principio, analistas sostienen que el rendimiento de la renta fija subsoberana está en niveles muy elevados y con spreads importantes contra el soberano, al tiempo que los fundamentos de las provincias están sólidos.

Expectativas crecientes

Los respaldos con que cuenta las emisiones en un contexto de fortaleza fiscal aparecen en primer lugar. Los especialistas señalan que con la reciente suba del dólar y la escalada en el precio internacional del petróleo, provincias como Chubut o Neuquén son, en algunos aspectos, las principales a tener en cuenta junto con Mendoza y Santa Cruz.
“Chubut se ha posicionado como una de las alternativas más interesantes (…) logró pasar de una situación de déficit a superávit, sino también a partir de la estructura financiera que tienen las emisiones de la provincia en el mercado, le dan seguridad al inversor”, sostuvo Agustín Bahl, director de la firma MT Capital. Para el economista, los bonos de Chubut le ofrecen al inversor una amortización en tiempo y forma garantizada porque previo al pago de los vencimientos los títulos cuentan con el respaldo de una cuenta fiduciaria a la cual se giran los recursos incluso antes de tener que ser abonados.
En este sentido, según los números del IAMC, el bono de Chubut a 2021 (PUM21) hoy paga una tasa de retorno (TIR) de 9,32%, el Chubut 2026 que paga 14,6% mientras que los BODIC 1 y 2 tienen el respaldo del fideicomiso de regalías petroleras y también ostentan atractivo para inversores.

Garantes firmes

En el mercado sostienen las provincias que brindan garantías de las regalías que cobran por sus recursos naturales, encuentran un alivio a la tasa de interés a la cual obtienen financiamiento. Al respecto, un informe elaborado por Delphos Investment se mantuvo en la misma línea de lo antes mencionado con respecto a Chubut y reconoció que estas jurisdicciones se ven favorecidas en sus ingresos por regalías hidrocarburíferas a partir de la devaluación del peso argentino que supera el 50% en lo que va del año.
También menciona a Neuquén, donde las mejores perspectivas fiscales se percibe notablemente a partir de los ‘spreads’ de rendimientos contra la curva soberana: “el bono neuquino 2028 presenta mejor desempeño incluso que los títulos de la provincia de Buenos Aires” con una tasa de 11,38%, en tanto que respecto de otras provincias que tampoco perciben regalías en dólares, como La Rioja y Chaco, “la diferencia es aún más notoria”. Dentro de las recomendaciones también se ven favorecidos los bonos de Mendoza 2024 que rinde 12,17%.
También se ha puesto el foco sobre las emisiones que paga la provincia de Córdoba, debido al alto superávit operativo de 12% de los ingresos y una baja tasa de endeudamiento. Destacan que emisiones como Córdoba 2021, que rinde 12,2% en dólares y el Córdoba 2016 con tasa de 13,5%.
Buenos Aires y Santa Fe son otras provincias cuya liquidez y proyección destacan los informes de la firma Balanz. “Tienen fundamentos fiscales sólidos, deudas razonables con respecto Producto Bruto Geográfico (PBG), cronogramas de vencimientos de deuda que no son una amenaza y una diversificación de sus estructuras económicas que compensan la dependencia de las transferencias discrecionales del gobierno nacional”, señalaron. En este sentido, según números del IAMC, el bono Buenos Aires a 2023 tiene una renta de 11,3% mientras que a 2024 en dólares paga 11,9%. La emisión a 2027 tiene una TIR de 11,9%. En cuanto a las emisiones de Santa Fe a 2023 tienen una tasa de 7,24% y a 2027 de 11,17%.

¿Timba vs producción?

En los últimos dos años, la inversión financiera o de cartera saltó 790 por ciento, y la productiva -Inversión extranjera directa- cayó 14 por ciento contra 2015. Así lo registró un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav). El documento detalló que en 2017 ingresaron en los primeros tres trimestres 8280 millones de dólares, cuando habían sido de 9577 millones en igual período de 2015. Por su parte, en concepto de inversiones especulativas para compra de Lebac y otros activos financieros y bonos entraron al país 27.937 millones de dólares en los primeros nueve meses de este año, contra los 24.797 millones registrados en igual período de 2015, “Se advierte que la relación entre uno y otro tipo de inversión es notable: por cada dólar de inversión productiva ingresado al país en 2017, entraron otros 3,4 dólares por inversiones especulativas”, indicó Undav.
La preocupación no es masiva en este sentido y sin embargo es fundamental para hablar de futuro. “El capital ya no piensa en producir. Hay que volver a plantear un proyecto económico donde al capital lo que más le convenga es tener rentabilidad, no en la bicicleta financiera si no en la economía productiva, la que genera riqueza real”, explica.
Los entendidos consideran que el mercado bursátil, o “la bolsa”, es un lugar donde las empresas privadas buscan financiamiento, principalmente mediante dos tipos de operaciones. Pueden vender acciones, entregando parte de su capital a cambio de fondeo; o pueden solicitar préstamos, colocando bonos corporativos u obligaciones negociables. Cuanto más profundo el mercado financiero, más abundante y más barato es el financiamiento, es la lógica capitalista desarrollada. Cosa que no se evidencia en la Argentina de Cambiemos de los últimos tres años. El tema es la “bicicleta” que ocurre con los títulos públicos, donde si las tasas resultan demasiado altas, y por ende se da lo que en la jerga económica se conoce como “crowding out” eso es porque el déficit fiscal está en niveles descontrolados.

¿Argentina es una gran timba financiera?

Los más críticos al modelo de Macri vienen denunciando hace rato una “fiesta financiera” que al parecer favorece a los “lobos de Wall Street” a costa de trabajadores y consumidores de clase media, en medio de una política de ajuste inédita que ha impulsado el presidente argentino. A la par, se profundiza la dependencia del capital. En 2016 y 2017, quince provincias, lideradas por la de Buenos Aires, imitaron al gobierno nacional y se lanzaron a una carrera vertiginosa de endeudamiento externo. En apenas 24 meses emitieron bonos por unos 12.200 millones de dólares, que bancos internacionales distribuyeron con entusiasmo entre inversores locales y del exterior. Las fuentes de financiamiento de las provincias tuvieron una brusca alteración en el gobierno de Cambiemos. Mientras en 2013 el 52 por ciento provenía del gobierno central y el 39 por ciento de emisión de deuda en el mercado, en 2017 esa relación pasó a ser de 26 y 61 por ciento, respectivamente. El gobierno nacional dejó de asistir a las provincias, lanzándolas así a los tiburones del negocio de la deuda en el mercado internacional.
Las deudas provinciales en dólares son definitivamente el eslabón débil de una cadena que tarde o temprano, se corta de alguna manera. En nuestro caso, no olvidar que, como reporta Delphos Investment, Chubut es la tercera provincia con el mayor porcentaje de su deuda en dólares, con un peligroso 86%. Y los vencimientos que se avecinan son para muchos y deberían ser para casi todos, una verdadera preocupación, sobre todo para quienes aspiran a probarse el traje de Gobernador en 2019. Habrá que ver…

Fuentes: Ámbito Financiero, Página/12, IProfesional, CIPPEC, propias