La poderosa líder opositora peruana Keiko Fujimori fue detenida este miércoles, acusada de recibir dinero de la compañía brasileña Odebrecht, una semana después de que la justicia anulara el indulto a su padre, el expresidente Alberto Fujimori.
La hija mayor de Fujimori quedó detenida por un periodo máximo de 10 días tras declarar ante la Fiscalía, señaló su abogada Giuliana Loza, quien calificó de “atropello y abuso” la decisión judicial.
“Hoy me han detenido sin fundamentos jurídicos en el momento en que voluntariamente me presentaba ante la fiscalía”, tuiteó Keiko Fujimori en su primera reacción desde su detención, donde calificó de “persecución política” lo ocurrido. “Esto se llama persecución política”, acotó tras recordar que la justicia la investiga desde hace 18 años, cuando su padre dejó la presidencia.
La Justicia acusa a Keiko, de 43 años, de haber recibido de la constructora brasileña 1,2 millones de dólares para financiar su campaña por la presidencia en 2011, que finalmente ganó su rival Ollanta Humala (también señalado por haber recibido aportes de Odebrecht).
La “medida es dictada por fundados elementos de convicción que relaciona a los antes citados con el delito de lavado de activos, peligro de fuga y obstaculización de la investigación por los presuntos aportes de la empresa Odebrecht a la campaña de Fuerza Popular el 2011”, tuiteó el Poder Judicial en su cuenta de la red social Twitter.
La abogada había señalado que Keiko se puso a disposición de la fiscalía, tras señalar que la medida ordenada por el juez Richard Concepción Carhuancho, les tomó por sorpresa.