El Fondo Monetario Internacional (FMI) abrirá en los próximos días una oficina propia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que en principio estará colocada en la sede del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

El encargado de dirigirla será el jamaiquino Trevor Alleyne, un empleado de la entidad global con más de 25 años de experiencia dentro de la misma y que tendrá como principal responsabilidad ser el nexo entre las autoridades del FMI y el equipo económico del Gobierno Nacional.

Específicamente, la dependencia tendrá como uno de sus propósitos controlar la evolución de las metas de déficit y la expansión monetaria, dos de los puntos establecidos en el acuerdo entre el Ejecutivo nacional y el organismo mundial.