Al igual que la temática de género ha sabido cosechar leyes e incluso capacitaciones, como la que este sábado comienza en la Universidad Nacional de la Patagonia “San Juan Bosco”, hay quienes rechazan el abordaje dentro de las aulas, advirtiendo que la Ley de Educación Sexual Integral buscaría “adoctrinar” a los jóvenes y contrariamente, en muchos casos, a las creencias de sus padres, ya sean estas religiosas o, simplemente, opuestas al dictado de contenidos relativos a la sexualidad dentro del colegio.
Desde la organización de la marcha advirtieron que la misma no responde a fines ni consignas partidarias y recalcaron que la premisa es el “no a la ideología de género”.
La movilización tendrá lugar este sábado, a las 20:30 horas, en las inmediaciones de la Plaza San Martín, y contará con el apoyo de “Marcha por la Vida”.

Contra la aplicación de la ESI

Se trata de un movimiento interacional que, bajo la consigna de “Con mis hijos no te metas” y en carácter “apartidario”, apunta a oponerse radicalmente a la ideología de género en la educación.
En varios países de Latinoamérica como Perú, por ejemplo, las posturas respecto de la adhesión y el rechazo el abordaje de género en las escuelas ha generado posturas radicalizadas y fervientemente opuestas.
Actualmente, rige la Ley de Educación Sexual Integral 26.150, que busca promover la información dentro de las aulas respecto de la anticoncepción, con el objetivo de evitar los embarazos no deseados, principalmente dentro del ámbito adolescente, el cual muchas ocasiones suele terminar con la interrupción del embarazo; ya sea legal, dado que Chubut se encuentra adherida al Protocolo Nacional de Interrupción Legal del Embarazo (ILE), o bien clandestino, con los peligros para la salud que ello conlleva.

Los derechos serían de los padres

En esta línea, quienes se oponen a dicha Ley sugieren que la misma busca adoctrinar en la denominada “ideología de género” a niños y adolescentes, desconociendo el derecho que tienen los padres para educar a sus hijos de acuerdo a sus convicciones, tanto sociales como familiares y religiosas, manifestando que esto último es reconocido en Pactos Internacionales así como también en la propia Constitución Nacional.
Sin embargo, al momento no ha habido denuncias contra la aplicación de la Ley 26.150 en las que se advierta que se ponen en riesgo o se vulneran derechos constitucionales o conceptos fundados, por ejemplo, en la Declaración Internacional de los Derechos del Niño.

A favor del “ideario institucional”

Desde la organización de los movimientos “Con mis hijos no te metas” y “Marcha por la vida” en Puerto Madryn, que tiene al frente a las mismas personas, fueron contundentes: “No permitiremos que nos roben el derecho a educar a nuestros hijos. Los hijos son de los padres, no del Estado. Queremos educación sexual científica, biológica y sin imposición de ninguna ideología. No a la ideología de género. No queremos que se enseñe ideología de género, en ningún ámbito del gobierno, incluso en las instituciones educativas, que se le quite el derecho de los padres de educar a sus hijos en cuanto a la moral sexual, que se elimine el ‘ideario institucional’, impidiendo que las escuelas públicas de gestión privada enseñen sexualidad en base a sus idearios, que se imponga una enseñanza sexual ideológica, basada en conceptos culturales y subjetivos, despojándolos de toda argumentación científica”.

La sexualidad según la visión social

En el mismo sentido, reconocieron que “sí queremos que el Estado sea agente preventor y no promotor del desarrollo temprano de la sexualidad, además de prevención del abuso sexual infantil, de embarazos no deseados, de transmisión de enfermedades venéreas, de violencia, etcétera; que la familia tenga participación directa como agente primario y natural de la educación, ejerciendo la responsabilidad parental al encausar a sus hijos de acuerdo a su visión social de la sexualidad; que se respete a las instituciones educativas que poseen una visión social expresada en sus idearios institucionales, teniendo en consideración la libertad de creencias y de cátedra; que haya educación y no erotización y que se respeten las etapas de aprendizaje sin violentar la inocencia de los niños”.

Municipalidad de Puerto Madryn