El secretario de Energía de la Nación, Javier Iguacel, celebró las primeras exportaciones de gas a Chile, que habían sido interrumpidas en 2007 en el marco de una crisis energética. De esta manera, en diálogo con el Económico, el miembro del gabinete de Mauricio Macri recalcó la mejora en la actividad, haciendo énfasis en Vaca Muerta, y siguiendo una mirada positiva camino al 2019 estimó que “la Argentina tendrá una balanza energética neutra”.
Cabe recordar que, el país perdió el autoabastecimiento en 2011, lo que produjo un déficit inicial de US$3.100 millones. Según datos aportados por el Indec, el mes pasado las exportaciones de combustibles y energía incrementaron a 122% con respecto a los números del año anterior, esto permitió reducir el déficit interanual de US$243 millones a US$108 millones.
Consultado en la entrevista sobre el registro alcanzado en septiembre y la posibilidad de que sea una tendencia definitiva, Iguacel subrayó que “el crecimiento es sustentable, sobre todo por los resultados de Vaca Muerta. La producción de gas subió 260% y la de petróleo, el 60%”.
Al comentar lo sucedido en septiembre, el funcionario oficialista precisó: “Importamos menos gas que el año pasado, tuvimos las primeras exportaciones a Chile, y reducimos las importaciones de petróleo liviano. Nuestra proyección es que debería seguir aumentando la producción de gas, lo mismo que las exportaciones. Ya hay cuatro empresas autorizadas para hacerlo y otras tantas, que lo solicitaron”.
En cuanto a la proyección para el año entrante dijo: “Tendremos un saldo equilibrado. Entre exportaciones e importaciones habrá un saldo neutro, pero no en forma uniforme. En los meses de invierno aumenta el consumo de gas, pero el balance a lo largo del año será neutro”. Por otro lado, respecto a sus dichos acerca de que en cinco años el país exportará energía por US$15.000 millones, se le preguntó si cree que hay más posibilidades con el gas o con el petróleo. Ante esta consulta, Iguacel respondió: “Principalmente petróleo, porque el precio es más caro y la infraestructura para exportar es más sencilla”.
“En el caso del gas, se requiere el proceso de licuefacción. Es un pronóstico ambicioso, pero es posible duplicar la producción en los próximos cinco años. Estamos trabajando fuerte, en la mesa de Vaca Muerta, con las provincias, para eliminar cuellos de botella”, añadió.
Al hablar de las prioridades para el Gobierno en materia energética, el secretario macrista mencionó dos para los próximos años: “El petróleo, porque el valor por unidad es más caro y es lo que más rápidamente se genera. En 2028, dentro de 10 años, podríamos generar US$35.000 millones en exportaciones. Pero el peso del gas es más grande y es un activo crítico. En un recurso abundante y su precio a nivel internacional es el más económico del mundo. Ahora, para lograr exportarlo a todos los mercados, el precio tendría que subir a US$10 el millón de BTU, pero hoy está en US$3,80”.
“Es difícil verlo en la boleta, porque se lo compara con costos subsidiados. Pero la posibilidad de exportar gas genera un aumento en la oferta, precios más bajos con respecto a los internacionales y sin subsidios”, agregó. Sobre la baja de precios en la factura, manifestó: “Si no tuviéramos abundancia de gas en el país, los aumentos habrían sido mayores. Es difícil de entender porque hubo una devaluación y no hay subsidios. Sin embargo, en el tiempo (en dos o tres años) el precio podría seguir bajando de a poco, pero dependerá del tipo de cambio”.