El fiscal general de Puerto Madryn, Daniel Báez, se refirió a la sentencia que impuso diez años de cárcel para “patovica” por abusar sexualmente de un nene de dos años. “Estos hechos dejan secuelas, pero los jueces no lo han tenido en cuenta. Si comparo con otros hechos donde a un acusado por robo, por llevarse mil pesos, le dan 6 años de prisión, en un hecho aberrante como este parece una burla para la sociedad. Tendré que mejorar mi trabajo para convencer a los jueces que apliquen penas más altas”, planteó.
“Walter Rivero convivía con una mujer y tres menores. Y abusó sexualmente de uno de ellos, de dos años y 11 meses. Además, le produjo una seria lesión en la base del pene. El condenado se llama Walter Rivero y la madre es Macarena Arce, quien no hizo la denuncia, sino que fue a instancias de médicas pediátricas del hospital. Hubiera sido bueno que la Asesoría de Menores intervenga y acompañe a los médicos, pero no lo hizo, solo trabajó personal de la fiscalía”, sostuvo Báez en una entrevista realizada ante Canal 12 TV.
A su vez, el funcionario judicial expresó que “me hago cargo de no haberlos podido convencer para que un acto tan aberrante contra un niño de dos años pueda ser penado con una pena que estimo baja cuando el máximo es de 20 años”.

Denunciaron las pediatras

En este sentido, Báez cuestionó que la madre de la víctima “no hizo la denuncia, sino que fue a instancias de médicas pediátricas del hospital”, sumando a ello que “hubiera sido bueno que la Asesoría de Menores intervenga y acompañe a los médicos, pero no lo hizo, solo trabajó personal de la Fiscalía”.
Además, la madre del nene y pareja del condenado, será imputada. “Lo bañó al nene, yo consideré en el juicio, que fue para borrar huellas sobre el menor. Y en el hospital, ante la evidencia de abuso, las médicas realizaron la denuncia”, detalló el fiscal, adelantando que “vamos a procesarla por encubrimiento y también por falso testimonio”.
En esta línea, remarcó que “hay relatos que hizo que no coinciden con lo demostrado en el juicio, y tienen contradicciones con otros testigos; ella decía que el nene se había golpeado y eso es incompatible con la lesión que tenía; si me preguntan, no me entra en la cabeza que una madre haga algo así, pero lo hizo”.

“Esperábamos una pena mayor”

El Tribunal estuvo integrado por los jueces Leonardo Pitcovsky, Marcela Pérez y Patricia Ásaro. “El veredicto fue de culpabilidad y pedimos una pena de 18 años. Pero los jueces dictaron una sentencia por 10 años. El padre no está conforme con la pena, yo tampoco. Esperábamos una pena mayor”, reclamó Báez, al tiempo que afirmó que “me hago responsable porque entiendo que no he podido con mi trabajo convencer a los jueces para obtener una pena mayor; ellos tomaron una decisión y me hago cargo de no haberlos podido convencer para que un acto tan aberrante contra un niño de dos años pueda ser penado con una pena que estimo baja cuando el máximo es de 20 años”.
Finalmente, manifestó que “uno de los considerandos de los jueces para imponer pena es sobre las secuelas del delito y no lo tienen en cuenta porque no hay una pericia que determine su estado en la actualidad; los jueces me piden a mí, que haga una pericia sobre posibles secuelas, es como que haga como adivino para saber que le va a pasar cuando tenga 10 o 18 años”.

Un delito aberrante

Los hechos tuvieron lugar el año pasado, cuando el condenado, que trabajaba como personal de seguridad en un local bailable entabló una relación con una mujer y comenzaron a vivir juntos.
Sin embargo, cuando ella no estaba, abusó del nene de dos años, quien fue revisado por las médicas de la Sala de Pediatría del Hospital Zonal “Dr. Andrés Ísola” y, posteriormente, realizaron la denuncia, ya que la madre no quiso aportar mayor información.
Desde aquél momento, abril de 2017, el sujeto fue detenido; actualmente, la víctima se encuentra viviendo con su padre en otra localidad.

Municipalidad de Puerto Madryn