La aerolínea low cost chipriota Cobalt anunció la cancelación de todos sus vuelos y el cese indefinido de su actividad, tras haber fracasado en su intento de lograr un acuerdo con un potencial inversor europeo. Es la segunda quiebra que se produce en Europa en poco más de dos semanas, tras la de la aerolínea danesa Primera Air.
Cobalt Air, con base en el Aeropuerto Internacional de Larnaca, en Larnaca, Chipre, operó su primer vuelo el 1 de junio de 2016 a Atenas. Era la segunda aerolínea chipriota establecida desde la disolución de Cyprus Airways en 2015, con el objetivo de ocupar el vacío dejado por la compañía nacional, quebrada después de ser obligada a devolver a la Comisión Europea más de 100 millones de euros en ayudas de Estado.
Desde junio de 2017 hasta octubre de 2018, fue la segunda aerolínea más grande en el Aeropuerto Internacional de Lárnaca con una cuota de un 8,2% de la capacidad semanal después de Aegean, y se tenía previsto que se convirtiera en la primera operadora de ese aeropuerto para el verano de este año, luego de su expansión y la reducción de Aegean en Larnaca.