Para el presidente de Puente, Federico Tomasevich, el costo financiero para los privados elevaría los costos de la infraestructura por encima de lo que sale la obra pública.
Federico Tomasevich, presidente y principal accionista del banco de inversión Puente, expuso este miércoles en el Sexto Simposio del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) sobre la óptica de su segmento de banca respecto de la situación macroeconómica y los desafíos para el mercado local.
Junto con Douglas Elespe, director de la calificadora de deuda Fix SCR, analizaron en el Yacht Club Argentino la posibilidad de que la administración de Mauricio Macri pueda avanzar con el programa de participación público-privada (PPP) del a obra pública. “No se puede ejecutar”, consideró Tomasevich a la luz de las actuales tasas de interés.
Desde el punto de vista del banquero, si el Gobierno hubiese querido tener un programa de obra pública, debería haber tomado unos 25.000 millones de dólares, de los 70.000 millones que le ofreció el mercado internacional de deuda voluntaria a 20 años -cuando tomó crédito para el pago a los holdouts- y haber constituido “un fideicomiso y financiaba la obra pública de los dos mandatos del Gobierno”.
“Hoy no somos auspiciosos con el programa de PPPs porque con esta macroeconomía tan disfuncional es imposible que un privado pueda financiarse más barato que un soberano. No hay posibilidad alguna. Y los bancos de inversión internacionales dicen ?yo les doy financiamiento siempre y cuando no haya riesgo soberano, no haya riesgo performing y el riesgo que haya sea de compañías de seguros de primera calidad mundial’. No se puede hacer”, sintetizó Tomasevich.
“Creo que esta situación de las PPP nacionales y provinciales se debería resolver mucho más fácil y rápido haciendo un programa de financiamiento para obra pública que genere flujo y eso sí securitizarlo. Si no, vamos a seguir el año que viene con este tema de las PPP. Las obras no se van a hacer”, agregó.
Desde la perspectiva del banquero de inversión, la modalidad de PPP quedó jaqueada por varios flancos. En primer lugar, que las empresas deberían asumir unos sobrecostos “espectaculares y no solo financieros” porque deben bajar el riesgo performing; a su vez costear la obra con altas tasas y además el riesgo país, que actualmente se acerca nuevamente a los 700 puntos básicos.
Por eso para él el Gobierno debería reconvertir el programa en uno de obra pública “Estándar pero con algunos aditivos que lo hagan financiable” para el Estado, “si no, el kilómetro de asfalto va a salir el doble de lo que le sale al soberano”.
De acuerdo al presidente del Banco Puente, las dificultades no son solo para los PPP, sino que todo el mercado de capitales se enfrenta a restricciones tanto en el segmento de renta fija como en el de renta variable. En el primero porque “la macroeconomía se deterioró mucho” y son muchos los inversores locales e internacionales buscando salir del riesgo argentino y las tasas crecientes libres de riesgo en el extranjero reducen el atractivo de los títulos argentinos. (Fuente: LPO)