La Cámara de Comercio de Rawson solicitó una audiencia formal con la intendenta Rossana Artero frente a la crisis que está viviendo el sector y distintos aspectos regulatorios que hoy están impactando sobre la actividad.
Desde la entidad que conduce Miguel Larrauri, solicitaron actuar de forma inmediata para evitar que haya despidos, sobre todo de cara a lo que será el próximo año. En 2019 se profundizará la crisis comercial la cual podría llevar a más cierres y despidos de personal si no se toman medidas urgentes.
Frente a ello, se hace necesario que la Municipalidad articule los mecanismos que estén a su alcance como la posibilidad de una moratoria en las deudas o en algunos casos bonificaciones para salir del ahogamiento financiero que tienen la mayoría de las pymes locales, que mes a mes ven más agudizada su situación financiera por la drástica caída en las ventas.
Como presidente de la Cámara, Larrauri fue muy crítico sobre la falta de respuestas hasta ahora: “El secretario de Hacienda Esteban Castán no nos recibió en todo el año. Se le giraron varios pedidos de audiencia por el crítico estado de los comercios locales y nunca respondió los pedidos y por lo tanto nunca atendió nuestros reclamos constantes”.
“Evidentemente el secretario está muy ocupado o no le interesa atender a la Cámara de Comercio local que tiene más de 50 años en la ciudad y vemos como una falta de respeto no al presidente de la entidad si no a la institución y a los comerciantes locales”.
Asimismo, el titular de la institución capitalina consideró que se debe cambiar la matriz productiva de Rawson. “No podemos ser dependiente del estado provincial, le tenemos que dar otra impronta a nuestro puerto que es uno de los más ricos del país, pero no queda casi nada en nuestra capital, todo se va por la Ruta Nacional 3 y también este conflicto del sector pesquero está pegando directamente en el comercio local. Es necesario que las autoridades pertinentes le den un corte definitivo y llegue a un arreglo que beneficie a ambas partes”.
Otro de los puntos a tratar con el Municipio será la competencia desleal con negocios de origen asiático y también con los puestos callejeros. Con respecto a los primeros, existen quejas permanentes de los comerciantes solicitando que se aplique una “misma vara” en los controles a los supermercados chinos. Además de subrayar que este tipo de emprendimientos viene ganando terreno avalado por las ordenanzas municipales y esto no es solamente perjudicial para el comerciante local, sino que cuando un supermercado local toma mano de obra, los comercios chinos lo atienden ellos o familiares, lo cual es una diferencia muy grande en cuanto a pago de salarios y aportes sociales y generación de mano de obra.
Por último, existe una gran preocupación por la posibilidad de que en época de verano se instale nuevamente la saladita en Playa Unión, con todo el perjuicio que trajo al sector comercial en la temporada anterior.