Rodolfo Orellana, militante de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), falleció ayer luego de un enfrentamiento con fuerzas policiales de la provincia de Buenos Aires, en el marco de una toma de tierras del Punete 12 en la localidad de Ciudad Evita, en La Matanza. En un principio la discusión se basó en los motivos que provocaron la muerte del militante. Mientras algunos afirmaban que había sido asesinado por un disparo de un arma de fuego, otros sostenían que la causa de su fallecimiento había sido un ataque con arma blanca por parte de otro de los manifestantes.

Igualmente las dudas se despejaron hoy cuando el procurador de la Provincia de Buenos Aires, Julio Conde Grand, confirmó que el deceso de Oreallana se produjo a raíz de una bala que ingresó por su espalda.

Por su parte, la organización gremial, que tiene entre sus principales referentes a Juan Grabois, denunció que la víctima fue asesinada y que el proyectil proviene de las fuerzas policiales que concurrieron para efectuar el desalojo de la toma de tierras. Lo cierto es que aún no hay claridad sobre el origen del disparo.

Si bien el Ministerio de Seguridad bonaerense no descartó esa hipótesis, desde la cartera resaltaron que la denuncia original apuntaba a que dos facciones territoriales tuvieron una violenta pelea que incluyó hasta tiroteos. Al respecto, el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, sostuvo que “si hay un mal proceder policial, serán sancionados”.