La última actualización de la Lista Roja de Especies Amenazadas, presentada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), muestra algo de esperanza para ciertas especies, como la ballena rorcual común (Balaenoptera physalus), que pasó de “en peligro” a “vulnerable”, y el gorila de montaña (Gorilla beringei beringei), que pasó de “en peligro crítico” a “en peligro”.
La actualización de la Lista Roja de la UICN, que incluye ahora 96.951 especies, de las cuales 26.840 están amenazadas de extinción, también revela que la sobrepesca está causando un declive de las especies de peces en partes del mundo en desarrollo, con un 13% de las especies mundiales de meros y un 9% de los peces del lago Malawi ahora en peligro de extinción.

Un éxito frente a una tarea titánica

“La más reciente actualización de la Lista Roja de la UICN ilustra el poder de las medidas de conservación, con las recuperaciones que estamos viendo de la ballena de aleta y el gorila de montaña”, dijo Inger Andersen, directora General de la UICN, y añadió: “Estos éxitos de conservación son una prueba de que los ambiciosos esfuerzos de colaboración de los gobiernos, las empresas y la sociedad civil pueden revertir la tendencia de la pérdida de especies”.
“Desafortunadamente, la última actualización también ilustra cómo las amenazas a la biodiversidad continúan socavando los avances hacia algunos de los objetivos más importantes de la sociedad, como la seguridad alimentaria. Necesitamos con urgencia que se refuerce y se sostenga una acción efectiva de conservación. La actual cumbre de la ONU sobre la biodiversidad, en Egipto, ofrece una valiosa oportunidad para una acción decisiva para proteger la diversidad de la vida en nuestro planeta”, señaló Andersen.

Poblaciones de ballenas en aumento

Anteriormente catalogada como “En Peligro”, el rorcual común, o ballena de aleta, (Balaenoptera physalus) se considera ahora como “Vulnerable”, ya que la población global de la especie casi se ha duplicado desde la década de los 1970. Esta recuperación se debe a las prohibiciones internacionales sobre la caza comercial de ballenas en el Pacífico Norte y en el Hemisferio Sur, vigentes desde 1976, así como a reducciones significativas en las capturas en el Atlántico Norte desde 1990. El estado de la subpoblación occidental de ballenas grises (Eschrichtius robustus) también ha mejorado, pasando de “En Peligro Crítico” a “En Peligro”. Ambas especies de ballenas se vieron históricamente amenazadas por la sobreexplotación de su grasa, aceite y carne.
“Las poblaciones de rorcual común y de ballenas grises occidentales fueron severamente reducidas por la caza, y es un alivio poder ver finalmente un ascenso de estas poblaciones. Estas ballenas se están recuperando, en gran medida, gracias a las prohibiciones de caza comercial, a los acuerdos internacionales y a diversas medidas de protección. Sin embargo, los esfuerzos de conservación deben continuar hasta que las poblaciones ya no estén amenazadas”, dijo Randall Reeves, presidente del Grupo de Especialistas en Cetáceos de la CSE de la UICN. “Estos ejemplos de gobiernos, industrias y sociedad civil actuando juntos para la conservación deberían servir de inspiración para las Partes reunidas en Egipto, esta semana, para la conferencia del Convenio sobre la Diversidad Biológica”.
La protección casi completa de las ballenas de aleta a lo largo de su área de distribución ha permitido a la población mundial llegar a alrededor de 100.000 individuos maduros. Las ballenas grises occidentales han sido protegidas de la caza comercial de ballenas en casi todos los estados de su área de distribución desde 1980, pero solo recientemente se ha podido evidenciar claramente el crecimiento de sus poblaciones en el Pacífico occidental, y más particularmente en la isla de Sajalín, Rusia. La demora entre el efecto de las medidas de conservación y la detección de la recuperación de la ballena se debe, en parte, a la baja tasa de reproducción de estos animales.
Cinco Estados del área de distribución de la ballena gris (Japón, Federación de Rusia, República de Corea, Estados Unidos y México) firmaron el Memorando de Cooperación sobre medidas de conservación de las poblaciones de ballenas grises occidentales. Las actividades industriales, incluyendo la explotación de petróleo y gas y la pesca comercial, también representan una amenaza potencial para las ballenas grises. Desde 2004, un panel independiente de científicos liderado por la UICN ha estado asesorando a Sakhalin Energy, una de las mayores empresas que operan en alta mar del Lejano Oriente ruso, sobre cómo limitar los impactos de sus actividades en las ballenas.

Esperanza para el gorila de montaña

Esta actualización de la Lista Roja de la UICN también brinda esperanza para el gorila de montaña (Gorilla beringei beringei), cuyo estado de conservación ha mejorado de “En Peligro Crítico” a “En Peligro” gracias a los esfuerzos concertados de conservación, más allá de las fronteras nacionales, y al compromiso positivo de las comunidades que viven alrededor del hábitat de la especie. El gorila de montaña es una de las dos subespecies de gorila oriental (Gorilla beringei), especie que permanece “En Peligro Crítico”.
Unas intensas acciones de conservación, incluyendo patrullas contra la caza furtiva e intervenciones veterinarias in situ, como la eliminación de trampas, han contribuido al crecimiento de las poblaciones de gorila de montaña desde la evaluación anterior de la Lista Roja de la UICN, publicada en 2008. Mientras que la población de gorilas de montaña se estimaba en alrededor de 680 individuos en 2008, las estimaciones de 2018 muestran que ha aumentado a más de 1.000 individuos, la cifra más alta registrada para la subespecie. El crecimiento de la población ha sido confirmado mediante métodos de censo coordinados y mejorados.
El hábitat del gorila de montaña está restringido a unas áreas protegidas que cubren aproximadamente 792 Km² en dos lugares de la República Democrática del Congo, Ruanda y Uganda: el macizo de las Virunga y la región de Bwindi-Sarambwe, ambos lugares rodeados por tierras utilizadas intensivamente para la agricultura por una creciente población humana. Las amenazas a esta subespecie siguen siendo importantes, incluyendo la caza furtiva, los disturbios civiles recurrentes y las enfermedades introducidas por el hombre, desde infecciones respiratorias hasta el Ébola.
“Si bien es una noticia fantástica que las poblaciones de gorilas de montaña estén aumentando, esta subespecie aún está en peligro y, por lo tanto, los esfuerzos de conservación deben continuar”, dijo la Dra. Liz Williamson, del Grupo de Especialistas en Primates de la CSE de la UICN. “Los esfuerzos coordinados a través de un plan de acción regional y la implementación completa de las directrices de la UICN sobre mejores prácticas para el turismo y la prevención de enfermedades en los grandes simios, que recomiendan limitar el número de turistas y evitar cualquier contacto directo con los humanos, son fundamentales para asegurar el futuro del gorila de montaña”.

Especies de peces amenazadas por la sobrepesca

Cincuenta y cuatro especies de peces de dos pesquerías importantes están amenazadas por la pesca no sostenible, según la actualización de la Lista Roja de la UICN.
El 9% de las 458 especies de peces evaluadas en el lago Malawi están en alto riesgo de extinción, causando preocupación por la seguridad alimentaria regional. Tres de las cuatro especies de tilápia (Oreochromis karongae, Oreochromis squamipinnis, Oreochromis lidole), el pez más valioso económicamente en Malawi, están “En Peligro Crítico”. Las pesquerías de tilápia están, hoy, al borde del colapso. Más de un tercio de los habitantes de Malawi dependen del lago Malawi, el tercer lago más grande de África, para su alimentación y su sustento. Un informe reciente sobre la cuenca del Lago Victoria llega a conclusiones similares, con tres cuartos de las especies endémicas de agua dulce amenazadas. Los medios de vida locales en varios países de África del Este que dependen de los recursos de estos lagos están amenazados por la pesca insostenible.
La primera reevaluación de las 167 especies de meros, un tipo icónico de lubina de gran valor económico que ocurre ampliamente en las regiones del Atlántico, del Caribe y en el Indo-Pacífico, confirma que el 13% está amenazado por la pesca excesiva. Las comunidades locales de los países tropicales y subtropicales en desarrollo se ven particularmente afectadas. Las especies de la Lista Roja de la UICN se reevalúan periódicamente y su estado de conservación se redefine, en consecuencia, en función de los nuevos datos disponibles. La mejora de la información sobre tendencias poblacionales confirmó que el mero estriado (Epinephelus striatus) está más amenazado de lo que se pensaba anteriormente, pasando de “En Peligro” a “En Peligro Crítico”. Esta especie es muy apreciada en todo el Caribe, pero la sobrepesca ha causado descensos locales de más del 80% desde la década de los 1980. Las evaluaciones también han destacado que el mero de camuflaje (Epinephelus polyphekadion) y la cuna aguají (o abadejo, Mycteroperca microlepis) se encuentran en una situación más preocupante de lo que se pensaba anteriormente.
“El agotamiento de las poblaciones de peces es una gran preocupación para la seguridad alimentaria, en particular para las comunidades costeras de los países en desarrollo”, dijo Yvonne Sadovy, Copresidenta del Grupo de Especialistas en Meros y Lábridos de la CSE de la UICN. “Si bien algunas pesquerías marinas comerciales se gestionan de forma sostenible, existen pocos ejemplos de este tipo para los meros, globalmente. El crecimiento de la población humana provoca un exceso de demanda en las especies de peces importantes para los medios de vida de subsistencia y los mercados especializados, y las presiones de exportación están exacerbando la situación. La disminución de las especies afecta significativamente el precio del pescado en todo el mundo y reduce la seguridad alimentaria para millones de personas que dependen de la pesca a pequeña escala y de subsistencia para sobrevivir”