Por Trivia Demir

El Frente Federal Chubutense que promovió el gobernador Mariano Arcioni lanzando su candidatura y anticipando su posible fórmula con Ricardo Sastre, decretando en simultáneo el adelantamiento de las elecciones provinciales y el desdoblamiento de las nacionales, tuvo su primera gran embestida y patinada. De un plumazo, la oposición a ese armado logró lo impensado: unir a todos los cabos que quedaron sueltos en su contra y hasta generar una alianza legislativa entre el Frente para la Victoria-PJ con Cambiemos. No sólo eso, el partido gobernante Chubut Somos Todos terminó perdiendo la presidencia de la Cámara y además, el reagrupamiento de manos permitió que con 16 votos sobre 22 manos en el recinto, la variopinta oposición le derogó por ley los decretos 1007/18 y 1009/18, con las que había convocado a elecciones.
El presidente de la bancada de ChuSoTo, Jerónimo Jesús García quedó literalmente “hablando solo”, en la hora de preferencia cuando quince de sus interpares le devolvieron favores y se retiraron del recinto a tomar un poco de aire puro. Después de todo, la votación estaba ganada y no quedaba mucho más que escuchar el catarseo de lo perdedores.
Este fue el primer gran desenlace de un apresuramiento extremo para definir escenarios políticos que encendió la ira de un peronismo que puede estar desunido y desorganizado, pero para nada inerte. Núnca se terminará de saber si la jugada de Arcioni le hace bien o mal al poder central, porque es evidente que promovió un anticipo de jugadas y de mostrada de cartas impensando para esta época del año, a casi diez meses antes del escrutinio `oficial´ 2019. Lo que si se sabía por estas horas era que en Buenos Aires no había caído para nada bien que se cortara solo, y tampoco el nombre del Frente Federal Chubutense con que identificó su armado directamente con Sergio Massa.
Tampoco se sabrá si la definición de entusiasmar tanto a Ricardo Sastre que aparecía segundo en las encuestas y con un amplio techo por ganar, fue un modo de `tirarlo a la parrilla´ apresuradamente, y así buscar la confrontación que para los laboratorios oficiales debe ser la gran final entre Cambiemos vs PJ.

“Das Neves tenía razón”

Según Sastre, su decisión estuvo atada a la intransigencia de los históricos del peronismo: “hicimos todo para estar. Era la oportunidad de reunir al Justicialismo en toda la Provincia, pero la mezquindad de los actores de siempre, hizo el resto”. No hay que olvidar que el madrynense aun estaba a la espera de la “amnistía” que le permitiera integrar el PJ cuando se produce la definición y el acuerdo con Arcioni.
“he dado sobradas muestras de querer participar, pero hoy entiendo mejor que nunca la postura del ex Gobernador Das Neves, cuando creó un espacio político por fuera del Justicialismo aduciendo que se coartaba la posibilidad de participar por decisión de unos pocos. Hoy, siguen siendo esos mismos actores los que dificultan todo. No sorprende que el PJ haya salido tercero en la última elección”.
A la hora de hablar sobre el diálogo con el Gobernador y otros dirigentes, Sastre admitió que “con Mariano veníamos hablando hace días, manejando esta posibilidad de ir juntos. Con Adrián (Maderna) tenemos una relación excelente, de muchísima confianza, y hemos tomado muchas decisiones en conjunto como esta de estar en este Frente Electoral”.

Arcioni quiere derogar

En honor a la verdad, la pulseada truculenta de fondo tiene que ver fundamentalmente con la repartija de cargos. Lo que le cayó al hígado a gran parte del peronismo es que en un esquema de “unidad” o representación del PJ en la fórmula del nuevo Frente, la mayoría de los cargos legislativos y las promesas grandes terminaban siendo para Chubut Somos Todos y algo para el sastrismo, y como vagón de cola venían los peronistas. Por ejemplo los cuatro nombres que se garantizaban presuntamente bancas serían Rody Ingram (el desplazado), Jerónimo García (el sofista), Alfredo Di Fillipo (el divergente) y se incorporaba a Máximo Pérez Catán (el príncipe encantado).
Con este planchazo legislativo apenas 48 horas después de lanzada la fórmula gubernamental por el titular del Ejecutivo, el Legislativo se le dio vuelta como una media.
Como muestra de la resistencia que encontrará el Ejecutivo en el Legislativo, basta observar nomás lo que pasó con el no tratamiento del proyecto de contar con audiencias públicas para encarar el debate de la zonificación minera. Ni siquiera se trató en Comisión, y su autor, Alfredo Di Fillipo se borró del mapa, como también su compañero de bloque Sergio Brúscoli. Ambos ni siquieran concurrieron a la sesión de ayer. Al igual que otro pejota que tras el cierre de acuerdo de “Loma” Ávila de Petroleros con el FFCH, se iba a ver obligado a votar con ChuSoTo en contra de su partido y bloque, y ese fue Carlos Gómez.
Dicen en Fontana 50 que Arcioni insistirá y vetará la Ley que deroga sus Decretos, y para ello ya trabajarían a destajo para conseguir los dos tercios que necesitará. Recuperando manos y reconfortando heridos. Sin embargo este camino no será sin una espinosa banquina donde podrían seguir derrapando tratamientos que hacen a la gestión y que tienen carácter de urgencia. Cómo por ejemplo el tratamiento del Presupuesto 2019 propio.

Maderna, la incógnita eterna

Además, si por casualidad lograra imponer un adelantamiento, el PJ está dispuesto a voltearle la elección en la calle, porque por Carta Orgánica, aquellos municipios que las tienen pueden decidir no plegarse al adelantamiento. En ese escenario hipotético entonces, Comodoro Rivadavia con un Carlos Linares enardecido por tanto entrevero ya dijo que no adelantará al igual que otro bastión kirchnerista como la intendencia de Rawson, a cargo de Rossana Artero pero con fuerte influencia del yauharismo, tampoco adelantaría Esquel. Con ese esquema Arcioni-Sastre jugarían su fórmula en una votación exclusiva a gobernador y a intendente de Madryn, que si debería adelantar por una cuestión coherencia con la alianza. Mientras que la figurita difícil otra vez resultaría Trelew y Adrián Maderna. Dicen que Maderna por un lado se sumó al Frente Federal Chubutense pensando en sus próximos cuatro años recalificando su posicionamiento político tal vez en una banca nacional, pero además por dependencia de ingresos que le permitan culminar su mandato sin grandes sobresaltos económicos en una de las ciudades más golpeadas por la desocupación y el ajuste. Hoy el Municipio de Trelew necesita definitivamente de los fondos Provinciales para obras, subsidios y gobernabilidad. Sin embargo en el fondo, dicen que Maderna, para no perder toda la confianza del PJ, en caso de adelantamiento, tampoco adheriría, separando mente de corazón, gestión de militancia, y poniendo una ficha en cada color de esta ruleta del poder territorial que gira descontroladamente, al participar del Frente de Arcioni pero no adherir a su adelantamiento.

El cambio del cambio

Así las cosas, con un peronismo que buscará mantener el poder de los municipios, y un Cambiemos que quedó también fuera del Frente massista chubutense, los observadores finos dicen que recotizó tremendamente en bolsa la figura de Gustavo Menna, que podría mostrarse como la renovación de lo conocido en Chubut, incluso con un frente posible propio que le evite arrastrar los estigmas de lo que ha sido los primeros cuatro años macristas en términos de medidas para Patagonia, y le permita sumar las más impensadas alianzas. En esa línea estaría jugando fuertemente el radicalismo a tal punto que hasta habría gestos de extrema generosidad como la de Mario Cimadevilla de resignar su pelea por la presidencia del partido, y hasta el modo sorpresivo en que desactivaron la interna del 2 de diciembre, cuya postergación oficializó ayer mismo César Herrera.
Por lo tanto, con el PJ agarrado con los dientes a las estructuras municipales y dos formulas provinciales de diferente sello pero igual olor a cambio, y procedencia comodorense: la de Arcioni y la de Menna pulseando la gobernación, todo indica que el que pueda atar más cantidad de cabos sueltos en los próximos meses, completará la otra parte de la pinza del poder que ya mostró ostentar el peronismo. El que no lo logre, soportará en cambio el rigor del estruje en que se traducirá el fracaso.
Habrá que ver…