Aún detenido en Ezeiza, Lázaro Báez logró reactivar una de sus empresas, se trata de una estación de servicios que fue alquilada a un empresario local por una renta de casi un millón de pesos mensuales y que se encuentra embargada en la causa Hotesur. Pese a ello, la firma fue alquilada y le reditúa a la familia Báez cerca de un millón de pesos por mes.
Se trata de la Estación de Servicios Don Francisco SA, que tras nueve meses cerrada, en septiembre pasado se reabrió y volvió a operar, pero ahora a través de la firma Las Olas SRL. De acuerdo al contrato al que accedió LA NACION, la renta de la estación de servicios que vende nafta de YPF es por cinco años, incorporó a todo el personal, y fijó el alquilar en función del valor de litros de nafta súper.
El 28 de febrero pasado, el juez federal Julián Ercolini ordenó, a solicitud del fiscal Gerardo Pollicita, la inhibición general de bienes de la empresa Don Francisco SA entre otras, empresas y bienes de Lázaro Báez. La medida implicó la prohibición de innovar la composición accionaria de las firmas en cuestión y de distribuir dividendos, con el fin de conservar provisionalmente el estatus jurídico e impedir que las partes se abstengan de realizar cualquier acción que signifique un cambio o alteración de la empresa investigada.
Don Francisco SA, es una de las empresas de Báez que simuló contratar servicios en el hotel Alto Calafate, a través de la gerenciadora Valle Mitre SA. En su caso fue el alquiler de un salón durante seis días por mes, entre agosto de 2010 y enero de 2011, para llevar a cabo una campaña de marketing del producto Bitalco Asfáltico 70/100. Y formó parte de las operaciones en el hotel de los Kirchner que una investigación de LA NACION reveló en diciembre de 2013.
“Debe tenerse en cuenta que Don Francisco SA fue utilizada por Báez como vehículo para que el dinero ilícito llegara a las manos de la familia Kirchner, simulando pagos. Para ello se utilizaron diferentes empresas del Grupo Báez para canalizar los fondos ilegítimamente recibidos del Estado mediante contratos simulados”, detalló la abogada Silvina Martinez quien mañana denunciará la existencia del contrato ante el fiscal Gerardo Pollicita, en la causa Hotesur donde patrocina a Margarita Stolbizer en el carácter de amicuscurae.
El contrato fue suscripto el 21 de mayo de 2018 por cinco años corridos a contar desde el 21 de abril de 2018 hasta 28 de febrero de 2023. Y fijan que el principio de ejecución será desde el 1 de abril de 2018. Se establece, a su vez, que el inmueble será destinado para la venta de combustibles y lubricantes exclusivamente de la línea YPF.
Como pago de canon locativo se fijó que los primeros 12 meses se abonará mensualmente el equivalente a 30.000 litros de nafta super. Si se considera el valor de la nafta super en Santa Cruz de $32, la suma mensual hoy alcanza los $960.000. El monto irá incrementando dado que el segundo año el canon será el equivalente a 36.000 litros de nafta super y del tercer al quinto año se abonará el equivalente a 40.000 litros de nafta super. Se estableció también la transferencia del personal a favor del inquilino. (La Nación)