Los accidentes se produjeron con una hora de diferencia y por suerte no hubo ningún herido. En uno, el más violento, un utilitario salió abruptamente de la cinta asfáltica hacia la banquina, cayó por un pronunciado declive y terminó en un pozo de unos dos metros de profundidad; en posición invertida y contra una alcantarilla. El conductor dijo que se había quedado dormido.