El viernes por la noche, mandatarios y acompañantes disfrutarán de un espectáculo que reflejará la diversidad artística, cultural y paisajística de la Argentina. A continuación, cenarán en el Salón Dorado.

En el marco de la Cumbre de Líderes del G20, los mandatarios y sus acompañantes asistirán el viernes por la noche al Teatro Colón, uno de los grandes íconos de la ciudad de Buenos Aires. Allí, serán agasajados con un espectáculo cultural, que sintetizará la identidad de la Argentina, y participarán de una cena oficial.

El programa en el teatro, inaugurado en 1908, comenzará poco después de las 6.00 pm, con el arribo de líderes y cónyuges para una recepción. A las 7.15 pm, tras una foto de familia, ingresarán a la sala principal, donde disfrutarán de una función de Argentum, con la dirección artística de Ricky Pashkus. Producto de un largo proceso creativo y con un gran despliegue tecnológico, el show contará con 84 bailarines en escena, 75 músicos en vivo y artistas invitados.

Durante 40 minutos, Argentum invitará a vivir una experiencia que acerca toda la riqueza de los paisajes y climas, de la flora y la fauna, de los recursos naturales, de los productos de la tierra, de la mano del hombre, de la diversidad étnica, cultural y artística de cada una de las regiones argentinas.

La Patagonia estará representada con la furia de su mar, el tronar de los glaciares, los barcos pesqueros que luchan contra las olas, las granjas eólicas y el trabajo duro de los petroleros. Y en ese territorio, en el que se conjugan la estepa con la nieve y los bosques con los lagos, irrumpe la mítica figura del gaucho a caballo con la poderosa rítmica del malambo de la suite Estancia, de Alberto Ginastera.

El Sur dará paso al Oeste, a Cuyo, esa tierra de contrastes y trabajos que va de los Andes a los valles, que contiene los remolinos en las altas cumbres y en los rápidos de sus ríos, pero también presenta la paz en los olivares y en los viñedos. Será el turno de la cueca y su jubiloso baile, y de la alegría con la que hombres y mujeres celebran la vendimia.

El rock sinfónico con impronta industrial, el beatbox y el tango se abrirán paso cuando sea el turno de recorrer el Centro del país, con las pampas y las grandes ciudades. Es el momento del suelo más rico del campo, pero también del mundo urbano, de la nostalgia del inmigrante junto a los palacios neoclásicos y las torres de cristal urbanas.

Instrumentos de origen europeo armonizarán con el entorno natural del Litoral: una banda de acordeonistas ganará la escena para desatar la fiesta del chamamé, propia del este del país, con su vida en torno al agua, las cataratas, los ríos, los esteros y las islas, la selva impenetrable, los hacheros y los pescadores.

El viaje llegará a su fin en el Norte, donde se funden la historia y el futuro, la herencia precolombina y la tecnología minera, en un paisaje lleno de colores: de los cerros, de los ponchos, de los pueblos. Los efectos electrónicos transfigurarán los sonidos autóctonos de sikus y charangos en una cumbia norteña, una chacarera interpretada con una banda de bombistas tendrá una intervención digital, y un carnavalito abrirá un final de fiesta con una gran orquesta, cantores y bailarines.

Cena en el Salón Dorado

Al finalizar el espectáculo cultural, los líderes y sus acompañantes accederán al Salón Dorado del teatro, convertido en un espacio de conciertos de música de cámara, conferencias y exposiciones. El menú incluirá platos típicos argentinos y una selección de vinos de diferentes zonas vitivinícolas del país (el Norte, la Patagonia y Mendoza).