Tres de cada 10 conductores dejaron de cargar nafta Premium. Las ventas de naftas y gasoil cayeron 2,8% en un año. Aunque el barril de crudo sigue por debajo de u$s 60 y el tipo de cambio se mantiene estable, las petroleras evalúan nuevos incrementos. El principal motivo de la caída fue el abrupto desplome interanual de la comercialización de la nafta Premium, que se contrajo un 28,8% por los sucesivos aumentos de precios en los surtidores. No hay bolsillo que aguante.