El revuelo que se armó con la posibilidad del adelantamiento electoral en Chubut, sigue dando tela para cortar. Y pese a la resistencia de algunos sectores que no estarían en condiciones de apurar tanto los acuerdos internos y las postulaciones, la realidad es que efectivamente el Gobernador Mariano Arcioni podría decidirlo por decreto, no sólo porque hay antecedentes sino además porque estratégicamente daría un golpe de timón a las definiciones políticas que también requiere la Nación. Pese a las objeciones políticas y hasta técnicas, la carencia de ley propia deja la rendija para que se filtre este escenario de apuro, y sin sello de pertenencia definitivo (ya que evaluaría varias alianzas con diversos frentes), Arcioni descoloque literalmente a los partidos tradicionales.
Probablemente la principal razón de esta ausencia sea la mayoría súper calificada de las tres cuartas partes de la Cámara que exige la Constitución para legislar en materia electoral.
El Superior Tribunal reclamó su sanción en innumerables fallos, especialmente después del papelón nacional que fue la incertidumbre sobre el resultado electoral del 20 de marzo de 2011, cuando hubo que llamar a elecciones complementarias. Allí fue evidente que hacía falta un código propio, y todos los actores prometieron trabajar en el tema, pero nunca sucedió. Ante la ausencia de reglas locales, la única vía es recurrir al Código Electoral Nacional.
Nunca se habían registrado inconvenientes hasta los últimos años, porque siempre se había adoptado el criterio de la simultaneidad, es decir, adherir al decreto de convocatoria que hacía el Ejecutivo Nacional. De este modo, las elecciones eran fiscalizadas siempre por la justicia federal, incluso en los comicios municipales.
Pero ahora la discusión saltó cuando el gobierno provincial anunció el adelantamiento o desdoblamiento y votar en las categorías de Gobernador y Vicegobernador, así como Diputados Provinciales, en una fecha distinta a la convocada para las categorías nacionales.
Sobre esto hay dos proyectos en la Legislatura, uno del FPV y otro de Cambiemos, para tratar de impedir la iniciativa de Mariano Arcioni. Pero es improbable que puedan hacerlo ya que se necesitarían 21 votos, es decir tres cuartas partes del total de 27, y eso no puede ocurrir si el ChuSoTo no acompaña, porque tiene 8 votos propios.
Además, sobre la presunta ilegalidad que el gobernador sea quien fije la fecha de convocatoria por un decreto, ya hay antecedentes. En dos elecciones recientes la Provincia votó de manera desdoblada con Nación, y fue el Tribunal Electoral Provincial el que organizó y fiscalizó la elección. El primer ejemplo corresponde al año 2007, cuando Chubut votó el 16 de septiembre, un mes y medio antes que las elecciones nacionales, y Das Neves ganó con el 71 % de los votos y fue reelecto para un segundo mandato, gracias a los votos que le aportó el Provech, ya que fue candidato en dos boletas. Esa vez, la convocatoria fue por decreto.
La segunda fue en 2011 y fue mucho más discutida, ya que ante el decreto de convocatoria del gobernador Das Neves para adelantar 7 meses las elecciones. Ahí se objetó la inconstitucionalidad de la medida, que finalmente fue ratificada por amplia mayoría por el Superior Tribunal de Justicia. O sea que la corte chubutense ya resolvió en su momento que, ante la falta de un código electoral provincial, el gobernador tiene potestad de fijar la fecha. Frente a la cuestión económica, el argumento es bastante más posible, ya que se trataría de disponer de unos 300 millones de pesos que bien podría financiar la Nación, de coincidir las fechas electorales.

Problemas técnicos

El adelantamiento electoral que impulsa el gobierno de Chubut, con el consecuente desdoblamiento del escenario nacional, no solo tiene objeciones políticas, sino también problemas técnicos. En declaraciones en el valle, Grosman aclaró que hasta el momento “no hubo comunicación oficial alguna del adelantamiento” y recordó que el juez, Hugo Sastre, “está de licencia; su lugar lo está ocupando el juez Gustavo Lleral”. La funcionaria judicial recordó que el cierre de padrón, de acuerdo al cronograma nacional, estaba previsto para el 28 de abril y que el juzgado no tiene personal suficiente para acelerar esa carga si es que se decidiese efectivamente adelantar las elecciones en Chubut.
La secretaria también comentó que, hace tres meses, se realizó un cambio en el sistema informático que en la práctica significa que desde esa fecha no se actualiza el padrón. “Somos muy pocos en esta oficina para hacer esa carga. El cierre previsto era para el 28 de abril. Para esa fecha llegamos; si se decide adelantar la elección no creo”, insistió.
Grosman recordó que, de acuerdo a la Constitución Provincial, el padrón que se utiliza en cada una de las elecciones que se realiza en Chubut es el nacional. “Llegado el momento, será la Cámara Nacional Electoral la que decida si se da el padrón como está o si se hace una actualización por ahora no prevista. En caso de no hacerse esa actualización, mucha gente no estaría habilitada para votar”, señaló.

Gobierno de Chubut