La violencia contra las mujeres es una problemática que aún no ha logrado ser desterrada física, social y culturalmente, y que implica una utilización de recursos constante por parte de las fuerzas policiales, así como también del Poder Judicial.
Una de las situaciones que arroja este tipo de casos es la aplicación de medidas restrictivas, entre ellas la exclusión del hogar y la prohibición de acercamiento, las cuales tienen, en definitiva, el objetivo de preservar la integridad física de la víctima, así como también del resto de la familia que resida en el mismo lugar.
Sin embargo, continúa siendo llamativa la cantidad de episodios que, con frecuencia diaria, terminan con individuos sobre los cuales pesan tales medidas, presos por desobedecer órdenes judiciales; ello, además de la importante logística y utilización de recursos policiales para intervenir en situaciones que, de otro modo, podrían acarrear consecuencias graves para las mujeres damnificadas.
A su vez, todos los días, agentes policiales deben intervenir en hechos de violencia doméstica y amenazas, con el inevitable resultado del incremento en la cifra de detenidos; muchos de ellos son puestos en libertad las horas posteriores, ya que otra problemática aún sin solución es el poco y casi nulo espacio que existe en los destacamentos para el alojamiento de reclusos.

Agresivo con su ex y con la Policía

Solamente entre las últimas horas del miércoles y la madrugada del jueves, varios episodios tuvieron lugar en distintos sectores de la ciudad; el primero de ellos, protagonizado por un sujeto de apellido Díaz, de 37 años, sobre el cual “se encontraba vigente una prohibición acercamiento por treinta días a partir del 21 de noviembre”, a partir de una denuncia de su pareja, según precisaron fuentes policiales. El hombre “fue encontrado en el interior de la vivienda de la calle Maíz al 400, se encontraba muy agresivo y arremetió contra los empleados policiales, por lo cual fue reducido para preservar su integridad física y la de terceros”. Posteriormente, los agentes dieron intervención a la funcionaria de Fiscalía de turno, al defensor de turno y al médico policial, al tiempo que se dispuso que Díaz permanezca detenido por el delito de “desobediencia en concurso real con atentado y resistencia a la autoridad”, hasta tanto se celebre la audiencia de control en los Tribunales locales.

Un sujeto “tiró la puerta abajo”

Otro hecho de similares características ocurrió en las inmediaciones de Leloir al 600, cuando personal de la guardia operativa de una de las dependencias policiales de la ciudad recibió un llamado “aludiendo que un hombre mención estaría a las afueras del domicilio, pateando el portón de ingreso peatonal y manifestado amenazas en contra de la ciudadana de apellido Galván, propietaria de la vivienda”, según información vertida por la Policía. Los oficiales acudieron al lugar y llevaron adelante la detención del individuo, que recuperó la libertad luego de “transcurridas las horas procesales”, sin que trascendiera si recibió una medida de prohibición de acercamiento a la casa en la que había irrumpido, amenazando a su ex pareja.

Quiso ingresar violentamente

El tercer caso ocurrió sobre las dos de la madrugada del jueves y tuvo como protagonista a un joven de apellido Maricoy, de 19 años, quien fue demorado en averiguación de los delitos de “desobediencia y daños”. La Policía constató que, en una vivienda del Acceso 137 del Barrio Roca, donde reside su ex pareja, de 17 años, había querido ingresar y provocó severos daños a la puerta de entrada.
Sobre el sujeto pesaba una medida de prohibición de acercamiento y, encontrándose la misma en vigencia, fue detenido por uniformados que arribaron al lugar tras ser alertados, y permanecerá en una dependencia hasta tanto se celebre la audiencia de control, según lo dispuesto por la fiscal de turno, María Eugenia Vottero.

Municipalidad de Puerto Madryn