La retracción de la economía argentina y el golpe al bolsillo que está produciendo la caída del poder adquisitivo del salario real por la elevada inflación no sólo se está observando en la calle, sino que los números de las ventas de supermercados, mayoristas y centros comerciales ya están reflejando esta dura realidad.
De esta forma, las grandes superficies comerciales ya acumulan tres meses consecutivos de variaciones negativas.
Ayer, el INDEC publicó sus últimos relevamientos en estos diferentes canales de consumo masivo, en el que registró en septiembre pasado bajas respecto al mismo mes del año pasado que llegan a mostrar un retroceso de hasta 15 por ciento.
Cabe recordar que dicho mes puede considerarse uno de los peores en el año en términos inflacionarios, debido al recalentamiento del tipo de cambio en el séptimo período del 2018 fue de 12%. Esta volatilidad en la economía generó cierta restricción en el consumo por parte de los argentinos.
De esta manera, en centros comerciales las ventas a precios constantes de abril de 2016, en septiembre de 2018 alcanzaron un total de $3.302 millones, lo que representa una disminución de 15,1% respecto al mismo mes del año anterior.
En tanto que las ventas de los supermercados, a precios constantes de diciembre de 2016, durante septiembre de 2018 sumaron un total de $24.307 millones, dato que se traduce en una caída del 7,9% respecto a septiembre de 2017.
Por el lado de los autoservicios mayoristas el golpe fue mayor a los canales anteriores, debido a que cayeron 15,4% interanual a precios constantes al alcanzar $3.720 millones, aunque a valores corrientes (sin descontar inflación) ascendieron 22% a $6.209 millones.