Por Trivia Demir

La semana cierra con la pulseada que no termina sobre el adelantamiento electoral que promovió el gobernador Mariano Arcioni. Una decisión que alteró todo el avispero político,
Revocó alianzas, generó contra alianzas y hasta ayudó a empantanar un poco, más allá de la lluvia, la cumbre del PJ en Comodoro este fin de semana, que finalmente se terminó suspendiendo. El desdoblamiento electoral de Chubut en los hechos fue avanzando incluso hasta el Tribunal Electoral Provincial que accedió a poner en condiciones los padrones para las fechas requeridas. Pero la estrategia oficialista que busca la reelección, aún tiene que superar “tramitas”, que van apareciendo. Una de ellas fue en la semana demorar el anuncio de derogación del decreto modificatorio que fijaba las elecciones primarias para el 7 de abril y las generales para el 9 de junio. Ese mismo día, también se aprobó la ampliación presupuestaria del Ejecutivo y el aumento acordado entre el Gobierno Provincial y el Consejo de Bienestar Policial. Sin embargo, la Legislatura se abstuvo de comunicar al Ejecutivo la ley que derogó los decretos modificatorios del cronograma electoral, se dice que con el objetivo claro de empantanar la cancha y sobre todo dilatar el tiempo, pero finalmente debió hacerlo y Arcioni vetó la norma de manera inmediata. Hasta ahora no se trató el veto y se supone que tampoco se trataría dado que a la oposición no le dan las manos. “Sin la sumatoria de Brúscoli y Di Fillipo no alcanzan”, reconoció un experimentado en debates parlamentarios, pero sobre todo en acuerdos de partes. Por lo que a la oposición sólo le quedaría, en caso de seguir la puja para no adelantar las elecciones en Chubut, la vía judicial.
Este es el escenario previo a la sesión del martes próximo, donde además y tal vez lo más importante a tratar es el Presupuesto 2019, que ingresó a la Casa de las Leyes pero tomará estado parlamentario recién en la sesión del martes 4 y a partir de entonces quedarán sólo dos sesiones más para que sea o no aprobado.

Sesiones extraordinarias y financiamiento de campañas

A nivel nacional, el presidente Mauricio Macri define por estas horas el temario de sesiones extraordinarias para diciembre, pero afirman fuentes confiables, que no quiere incluir leyes sin acuerdo de sus propios legisladores y el principal escollo es la de financiamiento de los partidos políticos, una urgencia de todos los candidatos para hacer campaña en paz, pero muy difícil de negociar en el Congreso de la nación por estos días.
El Senado dictaminó su versión, con la prohibición para que aporten los sindicatos, pero todas los bloques de Diputados coincidieron en desecharla y avanzar con una propia. Y el texto definitivo aún se discute en el seno de Cambiemos, donde parte de la UCR y la Coalición Cívica siguen reticentes a aceptar contribuciones de privados, como estipulan el proyecto enviado por el Gobierno a Diputados en agosto y el dictaminado en la Cámara alta.
Este último, permite que las empresas aporten hasta un 5% de un valor surgido de módulos electorales por la cantidad de electores registrados. Lilita Carrió quiere mantener un límite de contribución para las campañas, que en el texto del Gobierno se restringe “hasta un 2% de los gastos totales”.
La oposición tampoco dio señales de estar muy contenta con la ley redactada por Adrián Pérez, secretario de Asuntos Políticos e Institucionales. “Es muy mala”, lo califico Graciela Camaño, jefa del massismo, ni bien lo leyó. “Darle preeminencia al financiamiento privado puede ser peligroso”, aportó en ese momento el salteño Pablo Kosiner, presidente del bloque Argentina Federal. Lejos de negociar, Máximo Kirchner presentó su proyecto para distribuir cuotas de publicidad digital y no permitir aportes de privados.
Como nadie podrá financiar su campaña sin una ley nueva, el Gobierno confía en que todos irán cediendo, en el verano o en marzo. “Pero si ahora no hay acuerdo, el proyecto no será incluido en extraordinarias”, aclaró a LPO uno de los referentes de Cambiemos en Diputados, donde esperan el decreto de la convocatoria en estos días para sesionar el jueves 6.

Temas en el tintero

Así las cosas, la semana legislativa nacional empezará con dictámenes el martes y la sesión preparatoria del miércoles, con la reelección de Emilio Monzó como presidente de la Cámara.
En la sesión del día siguiente se tratará la ley anti barra bravas, que el Gobierno aún debe enviar pero sería similar a la cajoneada en el Senado; y el aumento de bienes personales con las modificaciones del Senado, que anuló subas para propiedades valuadas en hasta 18 millones de pesos.
Otro choque de Diputados con Senadores es por las cooperativas de seguro y créditos, que el presupuesto obligó a pagar un impuesto al patrimonio de hasta el 6%. La Cámara alta aprobó un proyecto para reducir ese tributo al 3% y sus colegas lo cajonearán y lo reemplazarán por otro que escribe Luciano Laspina, el diputado PRO que preside la Comisión de Presupuesto.
Sancionarán la reforma al Código Procesal Penal, la liberación del precio de papel prensa y aún definen si agregan al temario la ley de semillas y la de alquileres, ambas empujadas por el Gobierno pero con resistencia en la oposición y en Cambiemos. Tal vez las estudien mejor en el verano.
El Senado tenía prevista una sesión el miércoles 12 con acuerdos pendientes, pero tal vez deba volver a reunirse el 19 para sancionar los proyectos aprobados por Diputados este jueves.
Es que en la Cámara alta rige la tradición de esperar una semana para tratar los dictámenes en el recinto, a excepción que haya dos tercios para apurarlo y el oficialismo no está seguro de confiar en todo el justicialismo. Prefiere estirar el calendario.
Como corolario a todo esto, en el marco de la cumbre del G20, Macri adelantó en conferencia de prensa desde la Rosada junto a su par de Francia, Emmanuel Macron, el avance de una reforma laboral que marcaría la agenda legislativa 2019.