La excanciller Susana Malcorra expresó su preocupación y calificó como “peligroso” el uso “permanente” de la prisión preventiva en Argentina. En una entrevista reciente, la ex funcionaria de Cambiemos sostuvo que “parte de la sanidad institucional de un país” y la “aplicación adecuada de la Justicia es el uso absolutamente necesario” de dicha figura.
Consecuentemente, se mostró en sintonía con la postura del ministro de Justicia, Germán Garavano, a quien la dirigente de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, cruzó semanas atrás luego de que trascendieran sus opiniones sobre la prisión preventiva y la situación judicial de Cristina Kirchner.
Malcorra opinó que “el abuso de esa figura es muy peligroso” y que “está muy cuestionado desde la óptica de las organizaciones de los derechos humanos y desde las Naciones Unidas”, sumando a ello que “es preocupante que se la use de manera permanente como en muchos casos se está haciendo”.
Otra cuestión a la que Malcorra hizo referencia fue la reciente victoria de Jair Bolsonaro en Brasil, sobre lo cual dijo estar “preocupada” por cómo se traducirán en políticas de gobierno los mensajes vinculados al Mercosur del dirigente de ultraderecha y presidente electo del país vecino. “Sus expresiones muestran la intención de un Brasil concentrado en sí mismo y menos interesado en la región”, señaló, en una crítica hacia una postura aparentemente proteccionista que Bolsonaro anticipó. Para Malcorra existe “una separación entre lo que se dice en campaña y lo que finalmente se hace”, no obstante, Brasil y Argentina son “vecinos fundamentales” y, el primero, un socio con el que “comerciamos el 40 por ciento de nuestros productos”. Por ende, lo que ocurra en el país vecino será “un hito muy importante para la Argentina”.
Algunos de los mensajes de Bolsonaro vinculados al Mercosur y al multilateralismo “me preocupan, porque muestran una intención de un Brasil concentrado en sí mismo y menos interesado en el Mercosur y en la región”, consignó la ex canciller.
En cuanto al momento que atraviesa el Gobierno Nacional, planteó que “es evidente que el Presidente mismo ha definido que le queda un camino por recorrer más arduo y más difícil que el que pensaba originalmente, ya sea porque las piedras en el camino han sido mayores de las mensuradas o porque, por la complejidad de la resolución de los problemas, no se ha avanzado tan rápido como se hubiese deseado”.