Por Trivia Demir

Pese a que el fin de semana largo llamó más al disfrute que a la reflexión, hoy es feriado precisamente porque se celebra el Día de la Soberanía. Y si hay una deuda nacional en términos de soberanía, esa es el cautiverio en que continúan nuestras “hermanitas perdidas”, las Islas Malvinas.
En la primera semana de octubre de 2018, el tabloide británico Express publicó una serie de artículos en los que alegaban que los militares argentinos estaban realizando ejercicios militares que simulaba un desembarco masivo en las islas Malvinas. Según el general Julian Thompson, veterano británico del conflicto de 1982, el desembarco podría realizarse en caso de que los laboristas -principal movimiento opositor en el Reino Unido- llegasen al poder. “Es improbable que (el líder laborista) Jeremy Corbyn use la fuerza militar para defender las islas”, bramaba el general.
En otro artículo, Mark Pollard, miembro de la Asamblea Legislativa de las Malvinas, compartió con Express también su temor ante “una constante amenaza proveniente desde Argentina”.
Ambos artículos apuntan a los ejercicios realizados en agosto pasado bajo el nombre de “Operación Maipú”.

De qué se trató

Para entender mejor a qué se debieron esos ejercicios y qué tan realista sería un verdadero desembarco argentino, el sitio internacional Sputnik, consultó a expertos y veteranos de ambos lados del conflicto. El coronel retirado Omar Locatelli, magíster en Historia de la Guerra, dijo que “de ningún modo las FFAA de Argentina tienen en mente ejecutar una invasión a las Malvinas. El ejercicio Maipú se hizo como celebración de los 200 años de dicha batalla en suelo chileno que afirmó la independencia de Chile. Actualmente, las FFAA se encuentran abocadas al apoyo de la lucha contra el narcotráfico y sus crímenes derivados, específicamente en todas sus fronteras norte, sin descuidar el resto del país”.
Por su parte, el veterano Edgardo Esteban, autor del libro llevado al cine ‘Iluminados por el Fuego’, dijo que “es una estupidez”. “Este Gobierno (de Mauricio Macri) ha tenido una política entreguista en lo que significa las Malvinas. Ha permitido que se coloque un pabellón de los ‘kelpers’ en la exposición agroganadera de Montevideo, Uruguay, sin realizar ninguna protesta. La Embajada británica en Buenos Aires está invitando a jóvenes argentinos, chilenos y uruguayos a estudiar inglés en las ‘Falklands'”, recordó el exmilitar.
En palabras de Edgardo Esteban, hoy día hay un acercamiento con el Reino Unido y el tema de la soberanía de las Malvinas no se plantea. Hay una base militar de la OTAN en Mount Pleasant, con control sobre el Atlántico Sur y la ruta hacia la Antártida, y mientras tanto las Fuerzas Armadas argentinas están desmanteladas. Además, en pocas semanas se realizará en Buenos Aires la cumbre del G20 con la presencia de la primera ministra del Reino Unido, Theresa May. “Mi posición personal es por la paz, el diálogo, el respaldo a las resoluciones de todos los organismos internacionales y regionales para llamar al diálogo al Reino Unido, porque la soberanía sobre las Malvinas es un reclamo de toda América Latina, no solo de Argentina. En el contexto del Brexit, era ideal para el reclamo, pero no se hizo nada más. Con unas Fuerzas Armadas desmanteladas, esta noticia es un absurdo”, concluyó el exmilitar.

La productividad de la pacificación

Como para terminar de despejar dudas de desencuentros, representantes de Argentina y el Reino Unido se reunieron la semana pasada en Londres para analizar una colaboración científica en la conservación de recursos pesqueros en el Atlántico Suroccidental, según confirmó el ministerio argentino de Relaciones Exteriores al reconocer la “reunión del Subcomité Científico de la Comisión de Pesca del Atlántico Sur (CPAS)” los días 14 y 15 de noviembre de 2018 a través de un comunicado.
Las delegaciones de ambos países retomaron la conversación iniciada en mayo pasado en Buenos Aires y analizaron cómo intercambiar información científica y la posibilidad de realizar cruceros de manera conjunta. Cancillería recordó que el encuentro se produjo en base a la fórmula de soberanía acordada en la Declaración Conjunta de Madrid del 19 de octubre de 1989 en relación a las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

Ejes de aproximación: pesca y petróleo

La idea de acceder a la explotación de recursos por parte de los británicos con asentimiento argentino ya tiene unos años. En una declaración conjunta en septiembre de 2016, el Gobierno argentino y el británico delinearon varios ejes de aproximación en torno a las islas Malvinas. El año pasado, las dos naciones colaboraron para recuperar la identidad de los 121 combatientes argentinos sin identificar que lucharon en la guerra entre ambos países (abril-julio de 1982) por el control de las Islas Malvinas y que estaban enterrados en el archipiélago. Pero en esa misma declaración conjunta, los dos países también acordaron profundizar “el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas, incluyendo comercio, pesca, navegación e hidrocarburos”, lo que fue muy criticado por la oposición.

El ablandamiento bilateral

Según declaró en una entrevista a Sputnik el director de Democracia Abierta, Francesc Badia i Dalmases hace dos años, el acuerdo anglo-argentino, que incluye la cooperación de ambos países en el desarrollo de la industria de hidrocarburos en las islas Malvinas, confirma, según Badia, es “el giro de 180 grados” en la política Exterior del oficialismo. Badia advierte que este último paso del presidente Macri implica “concesiones” más allá de gestos previos para “congraciarse con el Banco Mundial, el FMI o Estados Unidos”.
Los últimos sucesos en torno a la pesca se van dando luego de otras avanzadas de acercamiento que se fueron produciendo desde el inicio del gobierno de Cambiemos. La jefa del Gobierno de Reino Unido, Theresa May, transmitió al inicio del mandato del presidente Mauricio Macri su “esperanza” de poder encauzar las relaciones entre ambos países hacia una “fase más productiva” en que las “diferencias” se gestionen en un “ambiente de respeto mutuo”. La dirigente conservadora garantizaba así el respaldo de Londres a la extracción industrial de petróleo en aguas próximas al disputado archipiélago. De hecho, el intercambio comercial entre ambos países alcanzó los 1.500 millones de dólares en 2014, mientras que las exportaciones de Reino Unido a Argentina aumentaron un 39% desde septiembre de 2015.
A la par el Gobierno de May adelantó que empresarios de su país estaban interesados en invertir en Argentina en los sectores de infraestructura, recursos naturales, comercio agrícola, manufactura y servicios financieros, pero también insistiendo que “El Gobierno del Reino Unido ha dejado claro que la mejora de las relaciones con Argentina no será a expensas de su compromiso por los derechos de los habitantes de las islas”, aclaró la Oficina de Asuntos Exteriores en uno de sus primeros encuentro de cancilleres en tierra gaucha, allá por 2016..
Lo cierto es que lejos por ahora, en este feriado destinado precisamente a “La Soberanía Argentina”, la resistencia armada. Sólo ruidos feos de la política interna británica, que no está viviendo sus mejores momentos. El estancamiento del Brexit, el caso Skripal y las escandalosas renuncias en el Gobierno de Theresa May habrían ido socavado las posiciones de los conservadores, allanando el terreno a los laboristas. Ante esta situación, todo parece ser factible para los Tory, que han sacado debajo de la manga la carta que nunca falla: las Malvinas, el tesoro escondido.

La verdadera pérdida

Según los últimos reportes técnicos, la explotación comercial en las Islas comenzaría en 2020 en el prospecto conocido como Sea Lion, uno de los muchos existentes con alta potencialidad hidrocarburífera, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte. Se espera extraer de allí un total de 1.000 millones de barriles, esto es, el equivalente a 5 años de producción nacional (tomando la producción registrada en 2015). El pico máximo de extracción se alcanzaría en 2025, con aproximadamente 120.000 barriles diarios. A modo de comparación, Loma Campana, la concesión más importante en Vaca Muerta -propiedad de YPF- extrajo en 2016 (enero a noviembre) un promedio de 27.644 barriles por día, es decir y comparativamente, un 23% de Sea Lion. Los precios del crudo podrán determinar la eficiencia y velocidad de las campañas exploratorias; pero la política determinará si el colonialismo efectivo se quedará con nuestras riquezas para 2020. Habrá que ver…

Fuentes: Sputnik News, OETEC,NA.