“El consumo de combustibles ha bajado entre un 7 y un 10% respecto del mes pasado, a esos porcentajes se le suma una caída en la venta de los productos premium, que se acerca al 20 por ciento”, resumió el secretario de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Neuquén y Río Negro, Marcelo Pirri, acercando un panorama que es extensivo en toda la región.
Si bien el aumento de los precios de los combustibles elevó la rentabilidad, la ganancia se vio opacada producto de la caída de ventas, de la migración hacia los productos comunes y los aumentos de los costos.
“Esta semana vamos a firmar un incremento salarial del 20% con el sindicato local, distribuido entre octubre y enero del año que viene. Y si las caídas en las ventas se siguen agravando van a empezar a peligrar las fuentes laborales. Se van a venir unos meses complicados”, aseguró.
Las alteraciones en los precios a lo largo del año, impactaron en los hábitos de consumo. Un indicador es el gran porcentaje de los usuarios que cambió los cortes premium por productos de menor calidad. Se incrementó el uso de tarjetas de crédito, y en otros casos, algunos de los clientes que abonan en efectivo van más de una vez por día a cagar nafta, al depender del ingreso diario.
En concreto, el amplio uso de las tarjetas de crédito es algo que preocupa a los estacioneros. “Nosotros ganamos el 7,5 u 8%, y las tarjetas nos están sacando el 1,5%, es decir, el 20% de nuestro margen”, expresó. Además de pedir que baje el arancel, quieren recibir los pagos en el transcurso de una semana. “Tenemos que esperar 18 días para cobrar, y si hubo un aumento en el medio, te lo perdés, es una locura”, concluyó Pirri. (Río Negro)

Gobierno de Chubut