Cristina Kirchner se recluyó en El Calafate y definió que sus militantes no se sumen a las marchas de protesta contra la cumbre del G20 que se realiza en Buenos Aires, en un nuevo gesto de moderación de la ex Presidenta de cara al gobierno de Mauricio Macri. Desde el entorno de la senadora confirmaron que hubo una decisión de que La Cámpora y agrupaciones afines no participen de los escraches que se harán en la Capital, en una jornada intensa de protestas de militantes de izquierda y organizaciones sociales.