El gobierno nacional comenzó ayer a desplegar un operativo de seguridad sin precedentes en Argentina para custodiar la Cumbre de Líderes del G20, que se iniciará hoy en Buenos Aires, y que contará con 22.000 efectivos de distintas fuerzas, restricciones al tránsito vehicular y la aplicación de nuevas tecnologías. Las acciones estarán acompañadas por un blindaje “por aire, tierra y agua” de las zonas en las que se movilicen las comitivas de los países participantes, el decreto de feriado para la ciudad de Buenos Aires mañana y corredores seguros para el traslado de los mandatarios, que incluirán zonas de restricción en distintos barrios porteños. Ayer comenzaron a instalarse las primeras vallas de seguridad en las seis zonas de restricción, también llamadas “anillos de seguridad”, en los barrios de Recoleta, Retiro, Puerto Madero y Palermo Chico, además de Costanera Norte y la estación de Constitución. La custodia de estas áreas estará a cargo de 22.000 efectivos de las fuerzas federales (Policía Federal, Gendarmería, Prefectura, Policía Aeronáutica) de la Policía de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires, además de unos 2.800 agentes de tránsito que dispondrá el gobierno porteño para desviar a los autos y colectivos. Además, si bien las autoridades que lleguen al país traerán seguridad propia, el gobierno argentino establecerá un comando internacional en el departamento central de la Policía Federal. En cuanto al uso de nuevas tecnologías, mientras dure la cumbre todo llamado realizado al 911 para denunciar una amenaza de bomba u atentado será identificado de inmediato -a través de su número de IMEI (International Mobile Station Equipment Identity, en inglés) y ubicación geográfica- de modo que la Justicia pueda actuar rápidamente contra los autores. Además, el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) se encargará de las posibles interferencias dentro de las áreas cerradas a las comunicaciones invasivas, tendrá tres horas para resolverlo y las telefónicas deberán colaborar para identificar de dónde salió la llamada. Asimismo la Autoridad Regulatoria Nuclear y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) reforzarán la seguridad de los sistemas nucleares argentinos. “La seguridad es uno de los elementos preponderantes en un evento de este tipo, con la presencia de los mandatarios más relevantes del mundo. Será un dispositivo de seguridad potente, fuerte y adecuado al desafío”, aseguró la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich.
Fuente: Diario Popular