Por Trivia Demir

El saldo positivo y más inmediato que dejó el G20 va a ser una mejora en la imagen de Mauricio Macri en las encuestas y una suba de los bonos en dólares, lo que implica que habrá una caída del riesgo país. Ambos temas están relacionados entre sí. Como efecto colateral está el beneficio de que esta tregua de 90 días que pactaron Xi Jinping y Donald Trump, haga subir el precio de la soja. El problema es cuánto durará el impulso porque los más grandes ganadores del encuentro fueron Estados Unidos y China.
En cuanto a los sondeos sobre el oficialismo, la encuesta nacional de Management & Fit (M&F), conocida como Indice de Optimismo, se divide en dos rubros. Y ambos tuvieron mejoras. El Indice Global de Optimismo Económico subió 1,2 punto en la última semana de noviembre, respecto a la anterior, y llegó a 30. El Indice Global de Optimismo Político, en tanto, aumentó más (1,4 punto) pero sigue por debajo (28,5).

Parámetros reales y decisiones importantes

Con este escenario, la oposición se envalentona, pero no despega los pies de la tierra. Dicen que Cristina mandó a medirse provincia por provincia. La primera señal de no correr riesgos, paradójicamente, la dio hace ya varios meses cuando avisó que no quería ser candidata…salvo que el país la necesitara y hubiese un operativo clamor opositor detrás de su figura. Luego, abrió las puertas del Instituto Patria para recibir a los arrepentidos K (Alberto Fernández, Felipe Solá, “El Chino” Navarro, los Moyano), en un gesto de amplitud para su construcción. Ahora dio un paso más científico: se mandó a medir, provincia por provincia. Porque la ex presidenta analiza su candidatura 2019 y quiere saber las chances reales de ganarle a Mauricio Macri. Los primeros números que llegaron al círculo chico de Unidad Ciudadana, comandado por Máximo Kirchner, encienden algunos alertas.
Los relevamientos comenzaron en octubre. Entre las consultoras que acercan sus sondeos a los K están, entre otros, Roberto Bacman, Ricardo Rouvier y la firma Analogías. Esta última figuró en 2017 ante la Justicia como la encuestadora “oficial”. Ahora está terminando dos trabajos puntuales: una medición nacional, de unos 5.000 casos, y un nuevo relevamiento en provincia de Buenos Aires, de 12.000, sección por sección, para desmenuzar con mayor profundidad ese voto.

Los números temidos

En el distrito que conduce María Eugenia Vidal, creen algunos analistas K, estará la llave para un triunfo en 2019: “Ahí tiene que sacar entre 8 y 10 puntos de ventaja. Scioli le ganó en 2015 a Macri por 4,5 puntos la primera vuelta y por 2,3 el balotaje. Pero ahora Cristina y el FPV no tienen la supremacía en el NOA y el NEA, por lo que la diferencia tienen que hacerla en territorio bonaerense”.
¿Y cómo le dan los números hoy a la ex presidenta en Provincia? Una de las encuestadoras K enumera “cuatro fotos”.
Foto 1) “En primera vuelta, Cristina tiene 34 puntos contra Macri, que está en 23 y pico, y Massa en 11”.
Foto 2) “En primera vuelta, contra Vidal, Cristina le gana 35% a 29,9%, con Urtubey un poquito más abajo de Massa”.
Foto 3) “En balotaje, contra Macri, Cristina gana 40 a 28”.
Foto 4) “En balotaje, contra Vidal, Cristina gana 39,6% a 36,6%”.
Si bien en todos los escenarios se ve a la ex presidenta arriba, uno de los analistas que trabaja para los K muestra mucha cautela: “Nosotros medimos a Vidal, más allá de que haya dicho que no se presentará para presidenta, porque creemos que el voto real de Cambiemos terminará siendo ese. Hoy hay mucha gente enojada con Macri y los que admiten que lo van a votar son su piso. Pero otros que hoy no lo dicen y sí aseguran que votarían por Vidal, al final, también lo van a hacer por Macri, seguramente. Es un voto ‘subterráneo’. Algo parecido pasaba en 2017 cuando medías a Esteban Bullrich para senador y cuando preguntabas por Cambiemos”.
Así, tomando como parámetro a la gobernadora, la diferencia “real” que saca Cristina en provincia de Buenos Aires es de sólo tres puntos para el balotaje. Aunque evitarán decirlo en público, los encuestadores K creen que con esa diferencia hoy la ex presidenta estaría perdiendo una segunda vuelta a nivel nacional.

Dos gobernadores buscan forzar las constituciones

Alberto Weretilneck y Sergio Casas argumentan que una sola vez fueron elegidos ya que antes eran vicegobernadores y luego electos al frente de sus gobiernos. La letra dura de sus constituciones dice que no pueden competir por otro mandato, pero los dos anticipan que lo harán. Weretilneck, de Río Negro, y Casas, de La Rioja, tiene poco en común pero están hermanados por un deseo: los dos quieren “interpretar” las constituciones de sus provincias para buscar otro mandato.
El sueño de la re-re que agitó, sin lograrlo, Carlos Menem a fines de los ’90 sería logrado por estos líderes provinciales. En 2006, Felipe Solá hizo esa lectura sui generis para buscar su reelección en la provincia: había asumido en 1999 como vice de Carlos Ruckauf, se hizo cargo del gobierno en 2002 y ganó la elección en 2003. El jurista León Arslanian y el entonces ministro de Justicia Eduardo “Lalo” Di Rocco armaron un borrador con la tesis de que a Solá se lo votó como gobernador en 2003 por lo que podía volver a competir en 2007. La intentona de Solá fracasó por la vía política cuando el obispo Joaquín Piña derrotó a Carlos Rovira en Misiones en una constituyente para permitir la reelección indefinida.

Un debate que no es menor

Al igual que en Buenos Aires, el artículo 120 de la Constitución de La Rioja y el 175 de la de Rio Negro dicen que gobernador y vice pueden ser reelectos una vez de manera consecutiva. La interpretación jurídica general es que la fórmula es indivisible y que la limitación alcanza a los dos. Y como dato político, basta recordar que cuando Luis Beder Herrera bendijo como delfín a Casas lo hizo para que solo tenga un mandato y deje vacante el lugar para que el ahora diputado nacional pueda regresar. Si Casas avanza y consigue el OK, ambos se enfrentarán: el gobernador por el PJ; Herrera con un partido propio.
En Río Negro, Weretilneck martilló con la postura de que fue electo una vez como gobernador. Empezó a explorar un camino que, si no se topa con un rechazo masivo, lo llevará al siguiente paso: cuando se cumpla el periodo para presentar listas, se anotará como candidato y la Justicia deberá resolver.
Weretilneck hizo su carrera en el Frente Grande y de ahí llegó a convertirse en vice del peronista Carlos Soria. Tras la muerte del peronista, en 2012 quedó a cargo. El rionegrino promovió sucesores pero como ninguno parece competitivo frente a Martín Soria, abrazó la variable de una candidatura propia que había considerado jurídicamente imposible.
Todo este precedente marca un camino también para el caso de Chubut, donde Mariano Arcioni completó el mandato del extinto Mario Das Neves a quien acompañó primero en calidad de vice, luego en calidad de candidato testimonial en las legislativas y luego ocupó el sillón tras el fallecimiento de su compañero de fórmula. Ahora va por una reelección propia. Si logra la gobernación, y según los precedentes que muestran otras provincias, bien podría aspirar a un nuevo mandato con lo que se mantendría en el poder diez años. Un tema delicado para seguir de cerca considerando lo que han significado las perpetuidades caudillescas en e interior profundo del país. Habrá que ver…

Fuentes: M&F, NA, Clarín, RR&A, Analogías, Río Negro, propias